El gasto total de esta cartera para el próximo aƱo experimentarĆ” un aumento de 4,2% respecto al presente, equivalente a $ 597,7 mil millones adicionales, la mayor parte de los cuales se explica por el incremento de $ 281,9 mil millones en los recursos para la Gratuidad de la Educación Superior debido al ingreso de una nueva institución. Asimismo, estos se explican āaunque en menor medidapor el reajuste anual de las subvenciones educacionales, que crecerĆ”n en $ 140 mil millones, y por el aumento de $ 102,4 mil millones para financiar las remuneraciones de los profesores que se incorporan a la Carrera Docente.
De esta forma, se verifica que los principales cambios en el presupuesto del MINEDUC provienen de materias relativas al funcionamiento regular del sistema educativo y al avance en la implementación de leyes permanentes, pero no a una agenda novedosa para la recuperación de los aprendizajes. En relación con esto, el Gobierno destacó la creación de nuevas asignaciones por $ 31 mil millones que tendrĆ”n como destino el Plan Nacional de TutorĆas, dos fondos para la Educación PĆŗblica y un programa de bienestar docente.
Sin embargo, se trata de iniciativas acotadas, que no se sabe bien bajo qué criterios se asignarÔn ni el seguimiento que se harÔ de sus resultados. Tampoco se sabe de qué manera el MINEDUC apoyarÔ la gestión de los recursos entregados en el caso de escuelas de bajo desempeño, muchas de las cuales carecen de las capacidades necesarias para diagnosticar las brechas entre sus estudiantes y administrar correctamente los recursos hacia su nivelación.
AsĆ tambiĆ©n, los $ 31 mil millones seƱalados representan una cifra paupĆ©rrima, que no se condice con la envergadura del desafĆo de la reactivación. MĆ”s aĆŗn, porque se da en el contexto de una reducción paralela del gasto en programas ya existentes que tambiĆ©n tienen como propósito colaborar con el mejoramiento educativo a travĆ©s del apoyo tĆ©cnico pedagógico del MINEDUC, de iniciativas dirigidas al mejoramiento del ambiente escolar o de la entrega de recursos para infraestructura y equipamiento.
Una vez que todas estas asignaciones son consideradas, se calcula que en realidad el alza en el gasto para el mejoramiento educativo serÔ de tan sólo $ 4,7 mil millones, equivalentes a apenas un 0,8% del alza total que exhibirÔ la cartera de educación. Se trata de una suma insuficiente, pero que, mÔs grave aún, da cuenta de la falta de prioridad que tiene este tema dentro de la agenda del Gobierno.