INDULTO GENERAL

El proyecto de indulto general promovido por algunos senadores de oposición, además de encubrir una acusación grave a los demás poderes del Estado, poniendo en serio entredicho su independencia, es una señal peligrosa, toda vez que legitima el uso de la violencia y la comisión de delitos con ocasión de manifestaciones sociales bajo el concepto de "derecho a protesta", cuestión que no corresponde en lo absoluto cualquiera sea el delito que pretenda indultarse. Sin perjuicio de lo anterior, llama poderosamente la atención el amplio catálogo de delitos a los que se refiere la moción y la inclusión de delitos tan graves como los de incendios, homicidio frustrado ola castración y mutilación de un carabinero.

Por otra parte, es igualmente grave el efecto que le asigna la iniciativa a dicho indulto general, equiparándolo a una amnistía. Al respecto, el proyecto de ley dispone que las personas imputadas y condenadas por los delitos que se señalan, beneficiadas con el indulto, no tendrán el carácter de condenados para todo efecto legal, en circunstancias que el indulto, sea general o particular, solo remite o conmuta la pena, pero no quita al favorecido el carácter de condenado para efectos de reincidencia o nuevo delinquimiento u otros efectos legales.

Es de esperar que no prospere esta iniciativa, pues de lo contrario se autorizaría el uso de la violencia y la comisión de delitos para ciertos fines, entregando una gravísima señal a la ciudadanía y a nuestro sistema democrático.

 

Carta de Pilar Hazbun, Coordinadora del Programa Legislativo, publicada en La Tercera.-