¿Con qué ropa?

Un padre le dice a su hijo en el lecho de muerte: “Me dijeron que no fumara porque hacía daño, y seguí fumando, me dijeron que no comiera en exceso porque hacía mal y seguí comiendo. Me dijeron que hiciera ejercicio porque hacía bien y no hice caso. Hijo hoy estoy agonizando por fumar, comer en exceso y no hacer ejercicio. Mi recomendación para tu propia vida, es que fumes, comas todo lo que puedas y no hagas ejercicio”. ¿Chocante, no es cierto?

El fin de semana pasado en sendas entrevistas, tanto el ministro Secretario General de Gobierno, Marcelo Díaz, como el subsecretario del Interior, Mahmud Aleuy, se animaron a advertir al próximo Presidente de Chile que debía continuar con  la agenda de cambios iniciada por este gobierno. Y advirtieron que de no hacerlo, sus gobiernos serían un fracaso.

La advertencia de Díaz y Aleuy me pareció tan chocante, descabellada y falta del más mínimo sentido de autocrítica, como la recomendación del padre al hijo descrita en el primer párrafo. Al actual gobierno se le advirtió que la reforma tributaria no iba a resolver el problema de la desigualdad, pero igual hicieron la reforma.

Se les dijo que el problema de la educación en Chile era la calidad y no el lucro, pero igual hicieron de la eliminación del lucro el tema central de la reforma. Se les dijo que la reforma laboral que estaban planteando era retrógrada y dañina para el empleo, pero insistieron en seguir adelante con ella.

Se les dijo que la lógica de la retroexcavadora iba a detener el progreso en nuestro país, pero hicieron caso omiso de dicha recomendación.

Hoy Chile no crece, la pobreza no disminuye, la desigualdad no ha bajado, la educación no ha mejorado, el desempleo aumenta, el pesimismo arrecia y la economía chilena está en la UTI.

Nunca olvido que siendo yo un joven egresado de ingeniería comercial y recién llegado de EE.UU. con mi máster en la mano, tuve que hacer una presentación ante el directorio de una de las empresas más grandes de este país para ofrecer los servicios de una recientemente formada Econsult. Mientras estaba en medio de la presentación, el presidente del directorio me interrumpió y dijo: “Perdona que te interrumpa, pero ¿con qué ropa vas a hacer todo lo que prometes? Ni tú ni tu empresa tienen ni la experiencia ni los pergaminos para entregar dicho servicio.”Comprenderán que la situación fue más que incómoda para mí. Pero aprendí una lección para la vida. No basta con creerse el cuento, uno debe demostrar con hechos y evidencia que lo que propone puede funcionar.

La ciudadanía, que no es ni tonta ni ignorante, como creen algunos, le da un respaldo inferior al 20% a la gestión de este gobierno, a sus ministros, a las reformas y a la Presidenta.

En ese contexto, me pregunto, ¿con qué ropa Díaz y Aleuy se atreven a recomendar lo que debe o no debe hacer el próximo gobierno de Chile?

Columna de Jose Ramón Valente, Consejero de Libertad y Desarrollo, en La Tercera.-