Ad portas del proyecto de Nueva Educación Pública

Pulso

La Ministra de Educación informó que a fin de este mes ingresará el proyecto de ley de Nueva Educación Pública, que entregará la administración de las escuelas municipales a nuevas entidades que dependerán directamente del MINEDUC.

El objetivo que originó durante los ‘80 el traspaso de la educación pública a los municipios fue acercar la gestión de las escuelas al nivel local. Sin embargo, este proceso de descentralización se vio interrumpido con el Estatuto Docente, que devolvió al Estado la gestión de los profesores, el principal elemento para influir en la calidad educativa. Así, se impidió a los directores de establecimientos poder liderar sus equipos y gestionar efectivamente sus escuelas. Peor aún, la falta de atribuciones imposibilitó que los alcaldes pudieran ajustarse adecuadamente a los recursos disponibles para sostener el aparataje impuesto desde el nivel central, y el objetivo de mejorar la calidad de la educación de sus establecimientos dejó muchas veces de ser prioritario. En ese contexto, no es extraño que durante las últimas décadas las familias eligieran abandonar la educación municipal, haciendo caer la matrícula desde casi el 80% a comienzos de los años ’80, hasta el 37% el 2014.

¿Por qué el cambio en las entidades administradoras de las escuelas municipales podría hacer una diferencia positiva respecto a la situación actual? Está en vías de aprobarse un proyecto de carrera docente que, en lugar de resolver la falta de autonomía para la gestión de los establecimientos municipales en cuanto a la gestión de sus profesores, mantiene la concentración de atribuciones en el MINEDUC. ¿Cómo se conciliará esto con el nuevo sistema de administración que se propondrá?

El Gobierno ya equivocó el diagnóstico en la primera parte de su reforma al sistema escolar. Esperemos que no repita el error, creyendo que por cambiar el nombre de la entidad a cargo de los establecimientos municipales, sin modificar los incentivos que se producen debido a su estructura en cuanto a la asignación de responsabilidades, vaya a lograr mejoras en la educación que éstos ofrecen.

 

Columna de María Paz Arzola, investigadora del Programa Social de Libertad y Desarrollo, publicada en Pulso.-

Tags:

otras publicaciones

La Tercera