
En materia de educación parvularia, el presupuesto 2015 para la Junta Nacional de Jardines Infantiles (Junji) destacó por el incremento sin precedentes de los recursos para invertir en infraestructura. Aunque el 2014 se ejecutaron apenas 38% de los $18 mil millones considerados para este Ćtem, el presupuesto 2015 creció mĆ”s de 11 veces, llegando a $225 mil millones. Y como era de esperar, a la fecha se registra una bajĆsima ejecución (menos del 3%), que da cuenta de la baja capacidad de gestión del Ministerio de Educación (Mineduc) en materia de inversión en infraestructura. Dado que existe un compromiso presidencial de construir 4.500 salas cunas y 1.200 jardines hasta el 2017, urge la entrega de un cronograma detallado que muestre el camino a seguir.
En educación escolar, el 2015 se introdujo un nuevo programa en el que se reasignaron lĆneas ya existentes para ser destinadas exclusivamente a establecimientos municipales bajo el argumento de la necesidad de fortalecer la educación pĆŗblica. Pues bien, la ejecución de estos recursos a mediados del 2015 ha sido de apenas el 21% (equivalente a $58 mil millones de un total de $282 mil millones). Y la principal lĆnea que lo compone, el Fondo de Apoyo a la Educación PĆŗblica ($185 mil millones para entregar a las municipalidades), al tĆ©rmino del primer semestre mostraba una ejecución de apenas 18%.
Sorprende que el Mineduc, en su presentación a la Comisión Mixta de Presupuesto, califique esta ejecución como āun logroā, pues lo cierto es que si los recursos llegan de forma tan tardĆa, es muy difĆcil que cumplan realmente con el objetivo de apoyar a la educación municipal. Dado que este problema se repite aƱo a aƱo, nos parece que ya es tiempo de cuestionarse si en vez de seguir con programas de ejecución engorrosa y burocrĆ”tica, no debiesen buscarse otras vĆas ya probadas para hacer llegar los recursos de forma eficaz, como por ejemplo, aumentando la subvención regular.
Por Ćŗltimo, en educación superior destacan varias lĆneas de financiamiento institucional con ejecución nula al 30 de junio. Esto es especialmente preocupante si consideramos que lo que se desprende de los anuncios del gobierno es que el proyecto de gratuidad de la educación superior buscarĆ” sustituir el actual sistema de becas y crĆ©ditos por uno en que los recursos se entreguen a las instituciones por vĆas similares a las usadas por los programas mencionados, sobre la base del cumplimiento de requisitos y convenios por parte de Ć©stas. La experiencia relativa a las dificultades para transferir de forma oportuna estos recursos (cuestión que se repite aƱo a aƱo) debiera hacer al gobierno repensar su idea de replicar un modelo como Ć©ste.
En suma, la ejecución del presupuesto del Mineduc da cuenta de las serias deficiencias del Estado para gestionar correctamente y entregar oportunamente los recursos donde se necesitan. El gobierno debiese tomar en cuenta estos antecedentes para el diseño de las iniciativas pendientes de su reforma educacional, y evitar asumir el rol preponderante que hasta ahora viene siendo la tónica.
Columna de MarĆa Paz Arzola, investigadora del Programa Social de Libertad y Desarrollo, publicada en Voces de La Tercera.-Ā