Cualquier propuesta en la materia debiera propender a calibrar en un justo equilibrio principios tales como transparencia, probidad, participación, autonomĆa y competencia en el sistema polĆtico. Sin embargo, una visión general de la propuesta de laĀ Comisión Engel, como tambiĆ©n de la selección de medidas recogidas por el Ejecutivo, no permiten complacer a cabalidad aquella condición.

MĆ”s discutibles, parecen algunas de las recomendaciones en materia de financiamiento de la polĆtica, donde existe una firme inclinación hacia el predominio estatal sin claros incentivos a la promoción o estĆmulo de financiamiento ciudadano, que es la forma mĆ”s idónea de solventar la actividad. En este mismo Ć”mbito, destaca la falta de consenso dentro de la propia comisión respecto de Ć”reas sensibles como el aporte de personas jurĆdicas a la actividad polĆtica, cuestión que se refleja en los votos de minorĆa por parte de algunos de sus consejeros a la propuesta de prohibirlos; y la existencia de dos claras visiones por parte de sus integrantes en cuanto a la eliminación o no de los aportes anónimos para donaciones inferiores a 20 UF, sin la posibilidad de aportes anónimos para montos pequeƱos es muy difĆcil que existan incentivos reales a la donación de particulares. Finalmente, el catĆ”logo de propuestas para el financiamiento polĆtico desconoce las necesidades de mayor competencia que debieran promoverse en la relación que se genera entre un candidato incumbente (que busca la re-elección) y el desafiante. Al respecto, no hay sugerencias concretas que permitan equilibrar aquella relación.
Columna de Jorge RamĆrez,Ā Coordinador del Programa Sociedad y PolĆtica deĀ Libertad y Desarrollo, publicada en medios regionales de El Mercurio.-Ā