REPRODUCIMOS LA COLUMNA DE LUIS FELIPE LAGOS, MACROECONOMISTA SENIOR DE LYD, PUBLICADA EN LA TERCERA.

Del Ăşltimo IPoM del Banco Central puede concluirse que la desaceleraciĂłn de la economĂa responde a un proceso cĂclico, de naturaleza transitoria, asociado al fin del boom de inversiĂłn en minerĂa que se originĂł en los elevados precios de este metal. En esta interpretaciĂłn, al no verse afectado el potencial de crecimiento, se generarĂa una brecha entre el PIB potencial y el efectivo generando, de acuerdo al anĂĄlisis de la autoridad monetaria, una presiĂłn hacia una menor inflaciĂłn. Este diagnĂłstico ha justificado la baja a 4% en la tasa de polĂtica monetaria y un probable mayor estĂmulo, dado el sesgo bajista para la tasa de polĂtica. De acuerdo a esta visiĂłn, la mayor inflaciĂłn observada tambiĂŠn serĂa transitoria y responderĂa a la depreciaciĂłn del peso. Por lo tanto, la baja en la tasa de interĂŠs de polĂtica permitirĂa impulsar el crecimiento de la demanda agregada y el producto efectivo para retomar el ritmo de crecimiento potencial estimado, hasta ahora, en un 5% por el Banco Central. Asimismo, se podrĂa mantener la inflaciĂłn en el horizonte de proyecciĂłn alineada con la meta de 3%.
Sin embargo, el proceso de desaceleraciĂłn se ha caracterizado por caĂda en la inversiĂłn que no obedece sĂłlo al componente construcciĂłn, mĂĄs asociado a los proyectos de la minerĂa, si no que tambiĂŠn a la maquinaria y equipo. Esto en un contexto de condiciones financieras muy favorables con niveles histĂłricamente bajos de las tasas de interĂŠs de largo plazo. La intensa y generalizada caĂda en la inversiĂłn sugiere que responderĂa a una postergaciĂłn de proyectos debido a la mayor incertidumbre asociada principalmente al proyecto de reforma tributaria, pero tambiĂŠn a las reformas en materia laboral, educacional y constitucional.
Si bien ha transcurrido poco tiempo para saber si la economĂa se recuperarĂĄ con la fuerza suficiente para volver a la trayectoria del PIB potencial; mĂĄs allĂĄ de las fluctuaciones cĂclicas, la economĂa podrĂa estar ajustĂĄndose a una menor capacidad de crecimiento de largo plazo. Esto, por cuanto el crecimiento potencial de 5% no serĂa sostenible en el escenario de mayores costos energĂŠticos observados; menor dinamismo en el ahorro e inversiĂłn y mayores rigideces laborales. En efecto, de aprobarse el proyecto de reforma tributaria que eleva la tasa corporativa a 35% y ademĂĄs cambia la base de tributaciĂłn desde retiros a una atribuida se afectarĂa negativamente al ahorro e inversiĂłn. La evidencia internacional indica que el aumento de impuestos distorsionadores, como los que se proponen, tiene efectos permanentes en la tasa de crecimiento, que pueden atenuarse, pero no eliminarse si financian un gasto pĂşblico productivo. En el plano laboral, la caĂda de la tasa de crecimiento de la poblaciĂłn en edad de trabajar reducirĂa la contribuciĂłn del trabajo al crecimiento, a menos que logremos incrementar significativamente la participaciĂłn laboral femenina y juvenil. Sin embargo, la propuesta laboral del Gobierno incrementa la rigidez del mercado al prohibir el reemplazo durante la huelga; introducir restricciones a la negociaciĂłn colectiva y fortalecer el sindicato. Esto limita la creaciĂłn de empleo y dificulta la reasignaciĂłn de factores en los momentos de baja actividad, perjudicando la productividad total.
Si la desaceleraciĂłn de la economĂa responde a factores tanto estructurales como cĂclicos, entonces la polĂtica monetaria no es el instrumento adecuado para hacer frente a un menor crecimiento potencial, e incluso puede ser contraproducente al elevar la tasa de inflaciĂłn.