EDUCACIÓN ¿MÁS PREGUNTAS QUE RESPUESTAS?

A CONTINUACIÓN, REPRODUCIMOS LA COLUMNA DE CONSTANZA HUBE, INVESTIGADORA DEL PROGRAMA LEGISLATIVO DE LYD, PUBLICADA EN EL DÍNAMO.

Durante las primeras semanas de gobierno, el Ministro Eyzaguirre anunció el retiro o más bien suspensión de dos proyectos emblemáticos de la administración del Presidente Piñera: carrera docente y Superintendencia de Educación Superior. También ha dado ciertas luces de las iniciativas que pretende presentar el gobierno durante los próximos meses. Si bien la lógica dice que mientras más anuncios se hacen más certezas deberíamos tener, la realidad es que hoy hay más incertidumbre que nunca.

Así, uno de los primeros proyectos de ley anunciados por la actual administración es el que termina con el financiamiento compartido, eliminando la posibilidad que los padres puedan aportar a la educación de sus hijos. Si bien lo que se espera por parte de ciertos sectores de la Nueva Mayoría es que efectivamente se presente una iniciativa que termine definitivamente con el copago, esto último parece difícil tomando en cuenta que programa de gobierno de Michelle Bachelet decía que para terminar con el financiamiento compartido se debe evaluar “de manera rigurosa y periódica, el monto real de una educación de calidad”. ¿Cómo se pretende terminar con el financiamiento compartido si aún no se ha determinado cuánto cuesta una educación de calidad? ¿Qué criterios se usarán para hacer esta determinación? ¿Si aún no se determina cuánto cuesta una educación de calidad, cómo se sabe que la recaudación de la reforma tributaria será suficiente?

Otro anuncio que ha hecho el Ministro durante estos días –luego de la reunión con la CONFECH- es el término del Crédito con Aval del Estado. Si el programa de gobierno plantea que durante estos 4 años “accederán a la gratuidad los estudiantes pertenecientes al 70% más vulnerable de la población”, ¿qué pasará con el 30% restante si se termina con el Crédito con Aval del Estado?

Hasta el momento las señales que está dando el nuevo Ministro de Educación son complejas: no sólo se están desechando iniciativas que apuntan directamente al corazón de la calidad de la educación y a la confianza del sistema, sino que además se están priorizando otras, como fin al copago, al lucro y al CAE, donde no hay evidencia que  esas medidas contribuyan a mejorar la calidad de la educación de los niños y jóvenes de Chile, y que están generando una legítima incertidumbre, especialmente en las familias.