ELECCIONES 2013: ¿QUÉ ESTÁ EN JUEGO?

A continuación, reproducimos la columna de Álvaro Bellolio publicada originalmente en El Mercurio.

 

Se ha comentado en los últimos meses sobre la alta abstención en las pasadas elecciones y diversas tesis comentan sobre las causas de esta abstención, como el factor del tamaño de la comuna, reelección e ingresos, entre otros. Pero ahora, los temas pendientes que van a marcar este año electoral y la discusión interna, es cómo motivar efectivamente a los electores a sufragar, tanto en las elecciones primarias de junio como en las presidenciales y parlamentarias de noviembre.

Lograr la convocatoria es complejo, especialmente en circunstancias donde encuestas como la Auditoría a la Democracia, tomada por el PNUD y un consorcio de centros de estudios, entre ellos Libertad y Desarrollo, muestran que un 50% de los encuestados dicen estar "nada interesados" en la política, aún cuando esta encuesta fue tomada al día siguiente de la elección municipal. Pero, a su vez, el 72% contesta que "como uno vota sí puede influir en lo que pase en el país".

Una reforma que ya entra en vigencia, las primarias, aporta no sólo como  un mecanismo de designación de candidatos, sino que también como uno que busca movilizar a militantes, simpatizantes y al electorado independiente de los partidos y coaliciones políticas, ampliando la participación de nuestra democracia representativa. Además, es una oportunidad única para discutir ideas y programas al interior de los partidos y coaliciones, de cara a sus electores.

Eso sí, asignar toda la responsabilidad a las primarias sería erróneo, ya que existen diversos factores que inciden considerablemente en la convocatoria y el resultado de la elección, pero no deja de impresionar el hecho de que el realizar este tipo de medida, como demuestra la literatura americana, logra convocar a los partidarios a votar, cosa que con la abstención obtenida en la última elección, resulta fundamental si se quiere lograr un resultado positivo.

Ahora bien, los candidatos, dependiendo del tipo de campaña -dado que cambian las características si se compite contra incumbentes, en busca de cupos libres o sólo para transmitir mensajes e ideas- deben motivar a los potenciales votantes a través de redes de voluntarios, estableciendo una mayor cercanía con los electores, desplegando parte del trabajo en terreno, siendo creativos en comunicar y teniendo presencia en los medios de comunicación.

No toda la responsabilidad está en los candidatos. Una parte importante para generar mayor participación pasa por la educación cívica, a través de la mejora del capital social de los chilenos, y esto puede pasar por nosotros mismos, en la línea de la teoría del académico y político inglés Jesse Norman, que plantea que el siglo XXI es el tiempo de la Sociedad Civil y no necesariamente del Estado, apuntando a nuevas estructuras de intermediación que complementen el rol estatal, a través de sociedades intermedias que forman los individuos que permiten el desarrollo de los fines individuales mediante la cooperación con otros individuos con relativa autonomía de la intervención del Estado.

Este 2013 habrá una importante discusión de quién será el responsable de motivar a los chilenos a votar, donde los candidatos tienen una responsabilidad importante de convocar a los electores, pero también tenemos un rol clave como sociedad e incluso el Estado puede facilitar la participación mediante medidas que faciliten el sufragio, como el voto de los chilenos que residen en el extranjero.