A continuaciĂłn reproducimos la columna de Eliana Claro, Coordinadora de Seguridad PĂşblica y Justicia de LyD, publicada en Pulso:
Recientemente se llevĂł a cabo el seminario âCĂĄrceles concesionadas: Revitalizando el modeloâ, que organizado por Libertad y Desarrollo, contĂł con la participaciĂłn de connotados especialistas nacionales y extranjeros, ademĂĄs del Ministro de Justicia, Teodoro Ribera.
La instancia se basĂł en la inminente necesidad de ampliar los recintos penitenciarios (hoy con tasas de hacinamiento por sobre el 30%) y de segregar la poblaciĂłn penal segĂşn nivel de criminologĂa, de manera de poder enfocar eficientemente los recursos y esfuerzos hacia una verdadera rehabilitaciĂłn y futura reinserciĂłn, prĂĄcticamente inexistente hoy en nuestro paĂs.
En esta lĂnea, el Gobierno presentĂł su proyecto de âNueva polĂtica penitenciariaâ que incluye la construcciĂłn de 4 nuevas cĂĄrceles, de las cuĂĄles tres serĂan centros modelos de educaciĂłn y trabajo, y el cuarto serĂa un centro de clasificaciĂłn y distribuciĂłn. El proyecto se encuentra bastante avanzado para dos de estos centros, cuyo diseĂąo pretende licitarse durante el 2012. Sin embargo, aun no estĂĄ claro el modelo seguir en tĂŠrminos de si se tratarĂĄ de un sistema tradicional, uno concesionado o una mezcla de ambos.
AsĂ, el objetivo del seminario estuvo centrado en un anĂĄlisis del modelo concesionado, sus beneficios y aquellos puntos que han generado controversias.
A pesar de los cuestionamientos realizados pĂşblicamente hacia el modelo, el Ministro se mostrĂł abierto a continuar con las concesiones de cĂĄrceles, declarando los beneficios de este sistema y la falta de evidencia en relaciĂłn a los diferenciales de costos con el modelo tradicional. En este sentido, enfatizĂł en que queda camino por recorrer; que las miradas deben ser mĂĄs profundas a intereses de largo plazo, declarando la intenciĂłn de la cartera en buscar fĂłrmulas que permitan llegar a un acuerdo con los concesionarios, y sobre todo alinear los objetivos hacia la reinserciĂłn, concluyendo que pretenden âhacer del sistema concesionado un aliado de nuestra polĂticas pĂşblicas y que sean la alternativa tanto en la construcciĂłn como en la operaciĂłn de los nuevos recintosâ.
Por otra parte, la experiencia inglesa muestra cĂłmo desde el aĂąo 1992 la tendencia ha sido hacia la privatizaciĂłn (modelo que en la actualidad representa un 15% del total del sistema penitenciario), incluso llegando a la privatizaciĂłn de cĂĄrceles pĂşblicas. El experto hizo especial hincapiĂŠÂ a la relevancia que tiene el diseĂąo de los contratos en una futura evaluaciĂłn tanto del centro penitenciario en sĂ mismo, como de la polĂtica de privatizaciĂłn o de concesiĂłn en el caso chileno, haciendo referencia a la experiencia  inglesa que ha estado marcada por âbuenosâ y âmalosâ contratos y por ende a âbuenasâ y âmalasâ experiencias.
Por Ăşltimo, diversos expertos coincidieron en la importancia de potenciar el sistema de concesiones, pero buscando evaluaciones objetivas, metas concretas e incluso abriĂŠndose a la posibilidad de âpremios o incentivosâ sujetos a niveles de reinserciĂłn. Entre sus beneficios destacaron las mejoras en calidad de vida tanto para aquellos que cumplen la condena como para quienes ejercen la vigilancia (GendarmerĂa), las oportunidades laborales reales que se ofrecen para los condenados, los programas de educaciĂłn y reinserciĂłn que ofrecen los concesionarios y la calidad de la infraestructura.
Es por esto que el desafĂo estĂĄ en buscar las flexibilidades necesarias y el perfeccionamiento de los contratos actuales, de manera de potenciar las asociaciones pĂşblicoâprivadas, que permitirĂĄn la cooperaciĂłn de ambos sectores, la generaciĂłn de sinergias y el aprovechamiento de las capacidades del sector privado en tĂŠrminos de competencia, creatividad, innovaciĂłn y tecnologĂa para los actuales y futuros penales.