Seminario conjunto de LyD y la UDD contó con la participación de Sophia Aguirre, economista y académica de la Catholic University of America: EXPERTOS DEBATIERON APORTE DE LA FAMILIA AL DESARROLLO ECONOMICO

El papel de los padres en la educación de los hijos, la relevancia de la estructura familiar y el entorno en el cual crecen los niños y su influencia en la formación de capital humano y la generación de riqueza y desarrollo, fueron algunos de los temas abordados en el seminario "Familia y Desarrollo Económico", organizado por Libertad y Desarrollo y la Escuela de Gobierno de la UDD.

En la oportunidad, Sophia Aguirre, economista y académica de la Catholic University of America,(Ver presentación) expuso la importancia de la estructura familiar en el crecimiento económico. En ese sentido, señaló que los niños se desarrollan mejor en una familia saludable y que el matrimonio aumenta las posibilidades del padre de tener una buena relación con los hijos y hace menos probable que sus hijos se divorcien o sean padres solteros.

"La desintegración familiar es síntoma de una sociedad enferma y débil", señaló, dando como ejemplo que el abuso a mujeres es 25 veces más probable en familias irregulares, así como también las probabilidades que un hombre abuse de una mujer es 3 veces más alta si él ha visto abuso en su hogar.

La académica resaltó que en el caso de Chile, su población está envejeciendo a tasas del 25%, lo cual en el corto plazo, tendrá impacto en el crecimiento económico. Además, agregó que hay una serie de políticas públicas que revisar para tratar de promover la familia, sobre todo en el ámbito de los impuestos. "¿Las leyes de impuestos promueven o penan el matrimonio? ¿Qué beneficios tengo por tener un mayor número de hijos?", se cuestionó.

Siguiendo en esa línea, Patricia Matte, consejera de LyD y presidenta de la Sociedad de Instrucción Primaria, (Ver presentación) señaló que en la formación de capital humano, el rol de la familia es trascendental y que la educación escolar es sólo una parte, ya que los logros de los colegios dependen de la calidad de la familia de donde provenga el niño. "Un niño que nace en un hogar bien constituido, en un ambiente positivo para ir generando destrezas, irá generando a lo largo de su vida más y más destrezas", hizo hincapié.

A su vez, aseguró que "es necesario incentivar la participación de la mujer en el trabajo, pero discutiendo también la flexibilidad laboral". Señaló que hay que compatibilizar familia y trabajo, ya que de forma contraria, el rol socializante de la madre - tan trascendental- se pierde.

El Rol de los Padres

Eduardo Valenzuela, director del Instituto de Psicología de la Pontificia Universidad Católica de Chile, (Ver presentación) argumentó en su exposición que el control parental es lo más fundamental en la relación con los hijos. "Los padres que monitorean bien a sus niños disminuyen el riesgo de comportamientos desviados", aseguró.

En ese sentido, destacó que a su juicio, la estructura familiar no es una variable decisiva en el comportamiento de riesgo del adolescente. "Vivir con ambos padres ofrece una modesta garantía. Importa la estructura, pero también el control interno de la familia", aseguró.

Por su parte, Dante Contreras, oficial del Programa Equidad del PNUD, (Ver presentación) señaló que la estructura de la familia permite o dificulta el proceso de aprendizaje, dependiendo del número de integrantes, la convivencia y otros factores. Así lo demostrarían los resultados del Simce, en donde hay una clara vinculación entre vivir con los dos padres y un mejor desempeño académico.

A su vez, destacó que la educación juega un rol fundamental en la movilidad social y en las oportunidades que se le puedan otorgar a los hijos, así como también el entorno, ya que está comprobado que niños que viven en entornos violentos reducen sus rendimientos en el Simce. "Los vecindarios pueden jugar un rol importante, positivo o negativo", sentenció.

Por último, María Paz Lagos, directora del Programa de Políticas Públicas y Familia de la Universidad del Desarrollo, (Ver presentación) analizó la forma cómo estamos alcanzando el desarrollo en el país, haciendo especial hincapié en que la producción de riqueza debe ir en equilibrio con la persona. "Para que existan padres involucrados y las familias puedan ser formadoras de capital humano se necesita tiempo", señaló, dando como ejemplo que actualmente el 45% de las personas que trabajan lo hacen más de 8 horas diarias, el tiempo de desplazamiento hacia y desde sus hogares ha aumentado por culpa del Transantiago y la televisión es vista como la principal actividad familiar.

Agregó que la familia y el trabajo son los 2 pilares fundamentales del ser humano, los cuales hoy se están viendo en conflicto, produciendo estrés, mal desempeño en la función parental, un aumento en las rupturas matrimoniales, y un menor desempeño y compromiso laboral.

Como desafíos en las políticas públicas llamó a incentivar a que las empresas innoven en temas de conciliación de familia y trabajo y apoyar la flexibilidad horaria, entre otros temas.

"El Estado debe tener claro que invertir en la familia es un claro aporte al PIB", sentenció.