
La Ministra Adriana Delpiano, en su exposición del proyecto ante la Comisión de Educación de la CĆ”mara de Diputados, seƱaló que se busca impedir la realización de rankings comparativos entre establecimientos, ya que la información es utilizada como āmarketing frente a los padresā. Ā Contradictoriamente, la ministra al mismo tiempo reconoce que ālos padres de familia tienen derecho a saber cómo le va al colegio de sus hijosā, lo que, en su opinión, se lograrĆa con ātener una media general de la comuna y, por lo tanto, del sostenedor, y el dĆa de maƱana, la media del servicio local, y cómo lo hace el sostenedorā.

Los resultados a nivel territorial no son del todo Ćŗtiles en la toma de decisiones, puesto que encuentran distorsionados. Entonces, Āæcómo podrĆan elegir un colegio por sobre otro sin tener ninguna base de comparación? El avance del que se jactaba la Ministra de que gracias a las reformas a la educación escolar las familias tendrĆan ahora las mismas oportunidades de acceder a las mejores instituciones que cualquiera otra (āsin auto excluirse de ellasā), refiriĆ©ndose a la ley de inclusión, es tan sólo nominal, ya que no existirĆa una verdadera libertad de elección, en cuanto sin conocimiento no hay libertad.Ā "Lo mismo serĆa tener que elegir un cuadro con una venda en los ojos", asegura la abogada.
Por Ćŗltimo, sin poder comparar resultados y obtener estĆ”ndares de referencia, serĆ” muy difĆcil para las instituciones diagnosticar en quĆ© estĆ”n fallando y determinar la efectividad de las medidas que pudieron haber implementado, y ademĆ”s, se les quitarĆ” a los padres la facultad de ser parte de la educación de sus hijos. "En el fondo, con este proyecto de ley lo que se estĆ” haciendo es esconder los nĆŗmeros y con ello la realidad del mal desempeƱo de ciertas instituciones -entre ellas, las de educación pĆŗblica, y privando a los padres de informarse y optar por las mejores instituciones", indica Schleyer.