
Recientemente, la Ministra de Transportes presentó en la Comisión de Transportes del Senado los contenidos tĆ©cnicos de las nuevas bases de licitación. āLas autoridades han insistido en que las nuevas licitaciones representan una oportunidad para introducir importantes mejoras al sistema de buses de Santiago, pero surgen serias dudas de que esto se pueda lograr efectivamenteā, seƱala Rodrigo Troncoso, Director del Centro de Datos de LyD.
En primer lugar, los plazos se ven muy estrechos para una licitación de esta envergadura. En el cronograma publicado en 2015 por el Ministerio de Transportes (MTT), las bases de licitación se debieron haber ingresado a ContralorĆa en febrero de este aƱo, pero esto no ocurrió sino hasta junio. La toma de razón por parte de la ContralorĆa podrĆa tomar algunos meses. AdemĆ”s, se debe contemplar un tiempo prudente para la presentación de las propuestas tĆ©cnicas y la evaluación de las mismas. Hasta el momento el MTT no ha publicado un nuevo cronograma del proceso.
Por otro lado, Transantiago se financia, casi en un 50%, con un subsidio estatal cercano a los US$ 700 millones al aƱo. Las nuevas licitaciones se extenderĆan por 10 aƱos, sin embargo, cerca de la mitad del actual subsidio (subsidio transitorio) estĆ” aprobado sólo hasta el aƱo 2022. āEs decir, los eventuales interesados, no tienen garantĆa de la existencia de financiamiento para la operación del sistema mĆ”s allĆ” del aƱo 2022ā, explica Troncoso.
En 2019 se terminan los contratos de los āservicios complementariosā que incluyen, entre otros, la Tarjeta Bip!, la red de carga y la administración financiera. La licitación de estos servicios se debió haber iniciado junto con la licitación de las vĆas, sin embargo esto tampoco ocurrió. Esta es una gran fuente de incertidumbre para los eventuales interesados en la operación de los buses, ya que estos servicios tienen incidencia en el funcionamiento del sistema de pagos, asĆ como los plazos en que estos se ejecutan. āEl medio de pago actual es obsoleto y existe incertidumbre respecto a las condiciones bajo las cuales se extenderĆan los contratos a los actuales prestadores de servicios complementariosā, advierte el experto.
La actual licitación favorece a los actuales operadores, ya que permite que se incluya en la propuesta buses usados (que no podrĆan importarse) y ademĆ”s, ya cuentan con terminales de buses funcionando. El MTT ha anunciado que podrĆa poner terminales a disposición de los interesados. Sin embargo, no existe claridad sobre cuĆ”ntos van a ser, la forma de adquirirlos o el costo que estos tendrĆan para el Estado.

Por Ćŗltimo, las nuevas bases de licitación introducen una gran rigidez en los planes operacionales de los operadores de buses. Los kilómetros recorridos por los buses de cada operador no podrĆ”n variar en mĆ”s de 5% cada aƱo y en un 20% durante los 10 aƱos de concesión. āEsta rigidez contrasta con la pĆ©rdida de cerca de 5% de pasajeros de tienen los buses de Transantiago cada aƱo. Tampoco queda claro cómo van a ser los requerimientos de buses en Santiago los próximos 10 aƱos, con tres nuevas lĆneas de Metro y con un creciente impacto de las economĆas colaborativas en el transporte privado de pasajerosā, recalca el experto. Producto de esta rigidez, se podrĆa producir un escenario en el que tenga que financiar una sobre oferta innecesaria de servicios de buses, en lugar de adecuarlos a una escala mĆ”s eficiente socialmente.