Menor tasa de inflación anual desde fines de 2013

El Instituto Nacional de EstadĆ­sticas (INE) dio a conocer el ƍndice de Precios al Consumidor (IPC) para el quinto mes del aƱo 2017, el cual registró una variación positiva respecto a abril de 0,1%. Esta cifra –al igual que los dos meses Ā anteriores- estĆ” bastante en lĆ­nea con las expectativas del mercado, recogidas tanto en la Ćŗltima Encuesta de Operadores Financieros (EOF) como en Encuesta de Expectativas Económicas (EEE), ambas realizadas por el Banco Central de Chile (BCCh).

Luego de este nuevo dato, en lo que va del 2017 se acumula un 1,5% -influido por el relativamente elevado registro de enero que fue marcado por el tabaco y la gasolina-  y en 12 meses se alcanza un 2,6%, por debajo del centro del rango de tolerancia del Banco Central de Chile y la menor cifra desde fines de 2013. Vale la pena recordar, que a comienzos de 2016 se registraba una inflación interanual de 4,8%, y que recién en agosto se bajó del  4%, de ahí que la inflación promedio del año pasado haya sido un relativamente elevado 3,8%, lo que, como se observado claramente en lo que va de este año, aún impacta en algunos precios con reajustes indexados, como lo son la educación, cuyo importante reajuste vimos el mes de marzo y la salud, en abril.

En concreto, ocho de las doce divisiones de la canasta presentaron aumentos en sus precios respecto a abril, aunque en Educación, Comunicaciones y Restaurantes y Hoteles, el alza y su incidencia fueron prÔcticamente nulas. Cuatro divisiones mostraron retrocesos,  pero con una incidencia negativa muy marginal de Salud. Ambas, Salud y Educación -como se comentó- habían tenido sus grandes ajustes anuales en los dos últimos meses.

Partiendo por las alzas relevantes, se destaca Recreación y Cultura, con un importante aumento mensual de 3,4%, lo que se traduce en una incidencia de 0,199 puntos porcentuales, debido a que su peso en la canasta del IPC es relativamente bajo (6,76%). Con esto la división acumula un 2,8% de aumento de precios en lo que va del aƱo y un 1,9% en doce meses, dejando atrĆ”s casi un semestre en terreno negativo. Cabe destacar que este marcado aumento en Recreación y Cultura responde al inicio de la temporada alta en mayo de los ā€œpaquetes turĆ­sticosā€, lo cuales vieron en un solo mes aumentar su precio en 25,7%, lo que en parte tambiĆ©n se explica por el tipo de cambio.

A esto le sigue Vivienda y Servicios BĆ”sicos con un 0,6% respecto al mes previo y una incidencia de 0,081 puntos porcentuales, muy influido por ā€œGastos Comunesā€. Una división, que como es de esperarse muestra mayor lentitud en ajustarse a la baja.

Por el lado de las bajas, estas son lideradas por Alimentos y Bebidas No Alcohólicas, con un retroceso mensual de 0,5 y una incidencia negativa de -0,101 puntos. Esto resulta positivo considerando que en febrero, marzo y abril esta división presentó aumentos relevantes -al igual que en 2016-  lo que es preocupante considerando que es la de mayor peso en la canasta del IPC, con un 19,06% de participación. MÔs aún, de acuerdo a la VII Encuesta de Presupuestos Familiares, insumo esencial para la construcción del a canasta del IPC, la preponderancia de los Alimentos en la canasta es un fenómeno aún mÔs marcado en los hogares del 20% de menores ingresos, quienes destinan un tercio de sus ingresos a alimentos.

A esta baja le sigue Transporte, influido por un retroceso mensual de los combustibles, una normalización de los servicios de bus y un transporte aĆ©reo internacional que si bien aumenta de precio –por razones estacionales- es parcialmente compensado por una caĆ­da en el transporte aĆ©reo local, explicado en agresivas polĆ­ticas comerciales.

Francisco Klapp, investigador del Programa Económico de LyD, explica que no hubo grandes sorpresas y que la normalización de la inflación continĆŗa. "En este contexto, los aumentos de los indicadores subyacentes, aquellos que excluyen los productos mĆ”s volĆ”tiles –como alimentos y energĆ­a- Ā y que, por lo general, tienden a entregar una idea mĆ”s clara del comportamiento de tendencia, Ā se encuentran dentro de lo esperado, y en parte responde a bases de comparación mĆ”s bajas", seƱala. A nivel del indicador general, el efecto del cambio en el tipo de cambio, que aceleró la caĆ­da de la inflación, Ā tambiĆ©n irĆ” quedando atrĆ”s a medida que este se estabiliza.

"Este escenario de menor inflación, y expectativas de inflación bajo el 3% en el próximo aƱo, Ā permite al Banco Central llevar a cabo una polĆ­tica monetaria expansiva", dice Klapp.Ā Sin embargo, el Banco Central ha sido claro que la tasa de 2,5% es aquella consistente con esta trayectoria por debajo del 3%, por lo que de no ser eventos de riesgo, resulta difĆ­cil pensar en bajas adicionales, aun cuando veamos varios meses de inflación en la parte baja delĀ  rango meta.ā€

 

 

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