El 11 de marzo de 2014, hace exactamente tres años, Michelle Bachelet asumió la Presidencia de Chile. Hemos recogido algunas consecuencias 
La polĆtica laboral del gobierno durante estos aƱos, se ha centrado en un erróneo diagnóstico del mercado del trabajo actual, en que la productividad, la capacitación y la inserción laboral perdieron el protagonismo, que han encarecido y rigidizado la contratación, todo lo cual le ha hecho un flaco favor a la creación de empleos formales y de calidad.
AĀ nivel legislativo,Ā la agenda laboral centrada en la reforma al derecho colectivo del trabajo en sus tres pilares: sindicalización, negociación colectiva y huelga, ha sido, sin dudas, una mala regulación. Ćsta se sostuvo en ideas de antaƱo y en una idea matriz, la cual fue la titularidad sindical, que en su oportunidad fue declarada inconstitucional por el Tribunal Constitucional.
Por el lado del crecimiento económico, estimaciones recientes muestran que el aƱo 2016 habrĆamos crecido un pobre 1,5% anual, lo que sumado de los dos aƱos anteriores (1,9% y 2,3% para los aƱos 2014 y 2015, respectivamente), dan cuenta que Chile habrĆa crecido sólo un 1,9% en los Ćŗltimos tres aƱos. Para el aƱo 2017, en tanto, se esperan tasas de crecimiento de un mĆ”ximo de 2%, sumando asĆ cuatro aƱos de un desempeƱo muy malo, no visto en la historia reciente de nuestro paĆs.
Este persistente mal desempeƱo daƱa aĆŗn mĆ”s la economĆa, por cuanto la velocidad de recuperación serĆ” mucho mĆ”s lenta. Luego de 4 aƱos creciendo en torno al 2% anual, cifra a la que Chile no estĆ” acostumbrada, se van postergando proyectos de inversión, se van daƱando confianzas y, lógicamente se pierde impulso. Esta serĆ” una herencia de este gobierno que implicarĆ” un daƱo profundo en nuestro camino al desarrollo.
Lamentablemente, el sector educacional ha sido uno de los mĆ”s afectados por la retroexcavadora de la Nueva MayorĆa. Durante los Ćŗltimos 3 aƱos el gobierno ha logrado realizar una serie de cambios que tendrĆ”n graves consecuencias en el futuro.
Especialmente daƱina ha sido la promulgación de la ley que pone fin al lucro, la selección y el copago.Ā Los cambios estructurales que genera en el sistema escolar son profundamente negativos.Ā La eliminación del copago quita a las familias la posibilidad de aportar a la educación de sus hijos complementando lo que ofrece el Estado, y ademĆ”s implica tener que reemplazar los aproximadamente $450 millones de dólares que aportaba el copago al sistema anualmente. El costo alternativo de esta medida entonces es altĆsimo.
Por otro lado, la prohibición del lucro en el sector particular subvencionado amenaza con deshacer el camino avanzado en cobertura. El MineducĀ en uno de sus informes reconoce que un nĆŗmero importante de sostenedores estudia si continuarĆ” en el sistema y agrega que ālas salidas del sistema de establecimientos de educación general y de educación diferencial puede generar problemas de cobertura de matrĆculaā. Frente a este escenario el gobierno decidió prorrogar el plazo para que los sostenedores pasen a ser instituciones sin fines de lucro y tengan la obligación de ser dueƱos de sus inmuebles, pero de no hacer cambios que permitan devolverle la flexibilidad y dinamismo al sistema, estos problemas volverĆ”n a aparecer.
Si miramos el vaso medio lleno, podemos pensar que gracias al largo horizonte de implementación que contemplan las medidas adoptadas por el gobierno, existe espacio para realizar cambios que permitan aminorar sus consecuencias. Sin embargo, ChileĀ nunca podrĆ” recuperar la oportunidad que ofrecĆan estos 3 aƱos de realizar cambios que fueran mĆ”s allĆ” del Ć”mbito institucional y que realmente elevaran la calidad de nuestro sistema educativo.