La visita del ex alcalde de Nueva York (1994-2001), Rudolph Giuliani, y su efectivo combate a la delincuencia en esa ciudad, nos entrega ciertos lineamientos para afrontar la crĂtica situaciĂłn que vivimos como paĂs en la materia. La delincuencia sigue siendo el tema que más nos preocupa como sociedad, y en la cual el Gobierno obtiene una de sus peores evaluaciones (92% de los chilenos desaprueba el manejo de la delincuencia, segĂşn la Ăşltima Adimark). Además, dicho escenario empeora al revisar las más recientes mediciones, en las cuales se aprecia notable aumento en los niveles de victimizaciĂłn, temor y percepciĂłn del delito, en conjunto con un incremento en los delitos más violentos.
Entendiendo que el combate de la
delincuencia debe considerar polĂticas orientadas al corto y largo plazo, Giuliani considera que un primer paso debe ser la generaciĂłn de un diagnĂłstico sincero, que venga acompañado de metas especĂficas en la materia. Ciertamente, en este punto cobra vital importancia el establecimiento de estrategias de carácter sistĂ©mico y orientado a resultados. Un ejemplo claro de lo anterior, es la necesidad de aumentar la coordinaciĂłn de Carabineros y la PolicĂa de Investigaciones (PDI), como tambiĂ©n de todos los actores involucrados en la persecuciĂłn del delito, esto sin desconocer los avances obtenidos gracias a la Agenda Corta Antidelincuencia en la materia. Del mismo modo, la optimizaciĂłn de instrumentos tecnolĂłgicos –como fue la instauraciĂłn del Banco Unificado de Datos-, contribuirĂa a otorgar una mayor eficacia a las acciones policiales.
A pesar de todo lo anterior, una de las principales lecciones que nos deja Giuliani en su paso por nuestro paĂs, es la importancia de contar con voluntad y liderazgo polĂtico por parte de las autoridades. SĂłlo contando con ellas será posible llevar a cabo acciones que efectivamente reduzcan tanto las cifras de victimizaciĂłn, como de percepciĂłn y temor en los ciudadanos.