El Instituto Nacional de EstadĂsticas (INE) dio a conocer el registro para abril del IPC, el cual registrĂł una variaciĂłn mensual de 0,6%, bastante por encima de las expectativas del mercado, recogidas tanto de la Encuesta de Expectativas EconĂłmicas (EEE) como en la Encuesta de Operadores Financieros (EOF) las que se situaban mĂĄs bien en torno a 0,3%. Esto contrario a lo sucedido el mes anterior cuando se esperaba algo mĂĄs de inflaciĂłn y esta sorprendiĂł a la baja, y en lĂnea con enero y febrero cuando se esperaba una caĂda y luego un leve aumento en el indicador, y se terminĂł con un registro marginalmente positivo y un importante aumento de 0,4, respectivamente.
Con este nuevo registro para abril, la variaciĂłn en doce meses retrocede levemente a un 4,1% todavĂa por encima del lĂmite superior del rango meta del Banco Central, pero lejos de los registros del cuarto trimestre del 2015 cuando la variaciĂłn interanual se acercĂł peligrosamente al 6%, antes de que el shock de precio del petrĂłleo diera una mano.
Diez de las doce divisiones de la canasta presentaron aumentos en sus precios, liderados ampliamente por la división Alimento y Bebidas No Alcohólicas, con un incremento de 0,8%, y una incidencia de 0,168 puntos porcentuales (p.p.), debido a su alta ponderación en la canasta. Esta división es seguida por Transporte que también presenta un aumento de 0,8% y una importante incidencia (0,111 p.p.), debido al rebote en el precio de los combustibles producto a una mayor cotización internacional, pero en parte compensado por una menor fortaleza del dólar, sumado a la habitual estacionalidad de los pasajes en bus por los dos fines de semana largos. Aquà vale la pena destacar como este fenómeno se continuarå observando en mayo debido a los rezagos que el MEPCO introduce.
Por Ășltimo, la divisiĂłn Salud, con un incremento mensual de 1,6% y una incidencia de 102 p.p., refleja la actualizaciĂłn anual de precios de los Servicios MĂ©dicos y Hospitalarios, que a su vez se basan en la inflaciĂłn del año anterior.
Francisco Klapp, investigador del Programa EconĂłmico de LyD, explica que si bien el indicador agregado (IPC) continĂșa moderĂĄndose desde hace prĂĄcticamente un semestre, los indicadores subyacentes, que excluyen los productos mĂĄs volĂĄtiles, han demorado algo mĂĄs en comenzar a converger, pero lentamente comienzan a hacerlo. "No se debe olvidar que la economĂa chilena sigue presentando una alta indexaciĂłn con sus rezagos, como pasa -por ejemplo- con el ajuste en los Servicios de Salud de este mes, lo que hace que la inflaciĂłn tienda a ser mĂĄs persistente pese al poco dinamismo de la demanda interna. Sin duda, lo expansivo de la actual polĂtica fiscal, en un contexto donde el potencial de crecimiento de nuestra economĂa parece ser mĂĄs acotado que en el pasado, es otro elemento mĂĄs que permite una relativamente persistente inflaciĂłn en este contexto de debilidad", asegura el economista.
Un elemento que sigue siendo clave, agrega Klapp, es la apreciaciĂłn del dĂłlar frente a la mayorĂa de las monedas del mundo, incluyendo naturalmente al peso, lo que hoy parece mostrar menos fuerza, tras los regulares resultados de EE.UU. en el primer trimestre. Hacia la segunda mitad de enero se alcanzaron valores cercanos a los $630 por dĂłlar, lo que se ha ido revertiendo y ya en dĂas recientes se observa un precio mĂĄs cercano a los $ 605-610, lo que sin duda darĂĄ una mano para la convergencia.
En concreto, las medidas de inflación subyacentes, IPCX, que excluye combustibles, frutas y verduras frescas, experimentó nuevamente una variación de 0,5% con respecto al mes anterior, algo menor que el IPCX1 (0,6%), que corresponde al IPCX menos carne y pescados frescos, tarifas reguladas de precios indexados y servicios financieros. Como resultado de lo anterior, la inflación subyacente, IPCX, en doce meses disminuyó con respecto al mes previo, alcanzando un 5,2% interanual, mientras que el IPCX1 alcanza un 4,7%. Por su parte -y a diferencia de fines de 2014 y el primeros meses de 2015- la inflación de transables fue positiva y relativamente elevada  con  0,7% en términos mensuales, dejando de moderarse en doce meses, desde un 3,4% a un 3,7%. En el caso de no transables, el registro mensual tuvo una variación de 0,5% -muy influido por salud- lo que de todas formas se traduce en una disminución del indicador interanual a 4,7%.
Con todos estos antecedentes, los Ășltimos resultados continĂșan mostrando aumentos en las medidas subyacentes relativamente dinĂĄmicos, pero ya mĂĄs cerca de estar en camino hacia el rango meta. En las prĂłximas reuniones de PolĂtica Monetaria y tras el claro mensaje del Banco Central, la probabilidad de nuevas bajas en la TPM parecen desvanecerse y la pregunta que ahora se plantea es mĂĄs bien cuĂĄndo comenzarĂa la normalizaciĂłn del estĂmulo. "Ăsta no es una pregunta fĂĄcil considerando que aunque el crecimiento potencial se haya reducido, difĂcilmente estĂ©n copadas las holguras con una expansiĂłn que en el primer trimestre del año habrĂa apenas alcanzado un 2,2% ", indica el economista.