
Pese a esto, el registro Ā en doce meses para febrero de 2015 retrocede levemente a un 4,4%, todavĆa por encima del lĆmite superior del rango meta del Banco Central, pero lejos de los registros del cuarto trimestre cuando la variación interanual se acercó peligrosamente al 6%, antes del shock de precio del petróleo.
Ocho de las doce divisiones de la canasta presentaron aumentos en sus precios (educación nuevamente se mantuvo prĆ”cticamente constante a la espera de los ajustes de marzo), mientras que tres mostraron caĆdas, siendo transporte nuevamente una de ellas, acompaƱado por alimentos como suele ocurrir en el verano. Estas dos divisiones, las de mayor peso en el Ćndice, suman prĆ”cticamente un tercio de la canasta del IPC, por lo que pese a que las bajas fueron relativamente acotadas, su impacto resulta nada despreciable.
En cuanto a las alzas, la entrada en vigencia del decreto que actualiza el precio de la electricidad tanto en el Sistema Interconectado Central (SIC) como el Sistema Interconectado del Norte Grande (SING) se tradujo en un aumento de 9,7% de este ĆtemĀ con respecto al mes anterior. Esto se tradujo en un aumento de 2,4% con respecto a enero de la división Vivienda y Servicios BĆ”sicos, tercera de mayor ponderación en el IPC (13,8%) despuĆ©s de Transporte y Alimentos.

Otra parte importante, agrega Klapp, es la depreciación del peso. Hacia la segunda mitad de enero se alcanzaron valores cercanos a los $630 por dólar, lo que se revertió tan solo parcialmente en febrero y que de continuar, sin duda, generarĆa presiones adicionales, primero sobre los transables pero luego sobre todos los precios de la economĆa.
En concreto, las medidas de inflación subyacentes, IPCX, que excluye combustibles, frutas y verduras frescas, experimentó nuevamente una variación de 0,6% con respecto al mes anterior. Algo mayor que el IPCX1 (0,4%), que corresponde al IPCX menos carne y pescados frescos, tarifas reguladas de precios indexados y servicios financieros. Como resultado de lo anterior, la inflación subyacente, IPCX, en doce meses aumentó con respecto al mes previo, alcanzando un 5,7% interanual, mientras que el IPCX1 alcanza un 5,1%.
Por su parte, y a diferencia del mes pasado producto de la caĆda del petróleo y el gas que se observó, la inflación de transables fue positiva y relativamente elevada con 0,5% en tĆ©rminos mensuales, aunque medida en doce meses continĆŗaĀ moderĆ”ndose en un 3,8%. En el caso de no transables, el registro mensual tuvo una variación de 0,2% lo que se traduce en un retroceso del indicador interanual a 5,1%.
"Con todos estos antecedentes, los Ćŗltimos resultados continĆŗan mostrando un aumento de precios āen medidas subyacentes-Ā relativamente dinĆ”micos, especialmente al considerar la estancada demanda interna y el efecto de traspaso a otros bienes de la baja sostenida en el precio del petróleo", sostiene Klapp.
En las próximas reuniones de PolĆtica Monetaria no resulta para nada claro, y asĆ lo refleja la Encuesta de Expectativas del Banco Central, que se relaje inmediatamente aĆŗn mĆ”s la polĆtica monetaria. Esto al considerar la dinĆ”mica de las mediciones subyacentes actuales; lo mucho que se ha depreciado el peso, pasando de $520 a comienzos de 2014 a mĆ”s de $620 en la actualidad; Ā y que las tasas largas a nivel mundial āaquellas mĆ”s relevantes para los proyectos de inversión- aĆŗn se encuentran históricamente bajas, lo que tiende a disminuir los efectos de la polĆtica monetaria expansiva.