En un análisis más profundo del ranking International Tax Competitiveness Index, la Tax Foundation establece que en nuestro país el problema central del impuesto corporativo no es solo su tasa, sino su diseño.Aunque la tasa de 27% es superior al promedio OCDE, el documento enfatiza que el mayor daño al crecimiento proviene de la estructura del impuesto, particularmente de los débiles incentivos a la inversión. En este contexto, aun con indexación por inflación, las empresas chilenas solo pueden deducir una fracción muy baja del costo real de la inversión en maquinaria, edificios e intangibles.
En el ranking International Tax Competitiveness Index, publicado anualmente por la Tax Foundation, donde se evalúan los sistemas tributaros de los países de la OCDE en términos de competitividad y neutralidad, el impuesto corporativo Chile se ubica sostenidamente en los últimos lugares del ranking.
En un análisis más profundo, realizado por Alex Mengden, Economista de la Tax Foundation, se analiza la estructura de este impuesto en Chile, encontrándose interesantes hallazgos que ilustran el camino por donde se debe avanzar para generar efectos positivos en la inversión y, por tanto, en el crecimiento de largo plazo.
En particular, la Tax Foundation establece que en nuestro país el problema central del impuesto corporativo no es solo su tasa, sino su diseño. Aunque la tasa de 27% es superior al promedio OCDE, el documento enfatiza que el mayor daño al crecimiento proviene de la estructura del impuesto, particularmente de los débiles incentivos a la inversión.
En este contexto, Chile tiene el peor sistema de recuperación del costo de capital en la OCDE. Aun con indexación por inflación, las empresas chilenas solo pueden deducir una fracción muy baja del costo real de la inversión en maquinaria, edificios e intangibles.
Adicionalmente, establece que el sistema de tributación sobre rentas mundiales genera desventajas competitivas externas ya queChile es uno de los pocos países OCDE que aún grava rentas de fuente mundial, lo que coloca a las empresas chilenas en desventaja frente a competidores extranjeros cuando invierten en países con tasas corporativas más bajas.
Al respecto, Macarena García, Economista Senior de Libertad y Desarrollo señala que en la discusión se ha avanzado en reconocer que los tributos tienen efectos negativos en distintos sectores de la economía: en las personas (en su calidad de consumidor o trabajador), en las empresas (en su capacidad productiva) y en el mismo Estado (en su capacidad recaudatoria) y que estos efectos deben ser tomados en cuenta al momento de diseñar o modificar un sistema tributario.
“Lamentablemente el debate tributario respecto del impuesto corporativo en Chile ha está mal enfocado ya que sediscute obsesivamente la tasa de este impuesto, la cual es importante, pero no es el único problema que enfrenta este tributo. En esta discusión los hallazgos de la Tax Foundation son, sin duda, muy relevantes”, explica García.