Extracto de entrevista a Bettina Horst en el Sur de Concepción: “En la discusión presupuestaria echo de menos cómo se priorizan los proyectos”

La ingeniera comercial estimó que, más allá de los recursos, falta analizar los resultados después de que las iniciativas se ejecutan. En relación a la situación de la economía, cree que con los datos existentes, Chile tendrá buenos años el 2020 y 2021.

Sus dudas acerca del papel que tendrán los futuros gobernadores regionales, así como sobre la falta de seguimiento de los proyectos públicos después de su aprobación y ejecución, mostró Bettina Horst, subdirectora de Políticas Públicas de Libertad y Desarrollo (LyD) y consejera del sistema de Alta Dirección Pública. La ingeniera comercial estuvo en Concepción invitada por la Fundación para el Progreso, donde sostuvo reuniones para conocer la realidad local. En ese contexto conversó con este medio acerca de los presupuestos regionales, la proyección económica del país y cómo viene el 2020, con elecciones en el horizonte.

"Creo que es importante avanzar y exigir rendición de cuentas de los recursos que manejan los gobiernos regionales", apuntó la profesional. Añadió que la economía chilena ha mostrado menos dinamismo de lo que se esperaba hace un año y medio, en buena medida por las noticias que vienen de afuera, que han frenado las expectativas respecto a una recuperación. Agregó que en los próximos años "vamos a ir de menos a más. Probablemente este año será el más bajo en relación al 2020 y 2021, con una probabilidad de que el mejor haya sido el 2018". Eso sí, recalcó que todo esto lo proyecta con la información existente hoy. En ese contexto, planteó que el tema presupuestario, de generación de ingresos para el Estado y creación de empleos se hacen más débiles en relación a lo que se esperaba en meses anteriores.

-Por ende, que el Gobierno haya anunciado un presupuesto que crece un 3% respecto al año anterior ¿es realista, tomando en cuenta todos estos aspectos internacionales y la lentitud de la economía chilena, en especial en el consumo?

Con la información que hay hoy, sí, creo que se ajusta a lo que debió haber sido. Los supuestos con los que trabajó el Gobierno para armar este presupuesto en gran medida estaban alineados con, por ejemplo, lo que decía el Banco Central, que también estaba bastante ajustado con lo que decía el mercado. El Estado presentó un presupuesto con parámetros sobre variables como demanda interna, crecimiento del producto interno o el precio del cobre, que estaban a la par a la de otros sectores. Además el incremento que tuvo es el menor que ha tenido en los últimos 20 años y en un contexto con elecciones el próximo año, en que la tentación por gastar un poco más siempre está sobre la mesa. Entonces, la señal que se ha dado está con la disciplina fiscal, que es necesario volver a ella y dar la credibilidad al respecto.

-¿Y eso es lo que quizás la gente no ve, que ojalá se gastara más?

Es que hay un mito instalado, que es que si se gasta más, es mejor y la verdad es que todos sabemos es que en algunos aspectos se gasta mucho, pero muy mal. Así que uno espera, sobre todo en estas épocas que son más apretadas, cuando hay menos crecimiento, que se debe mirar bien y gastar mejor. Hace poco hubo una demanda de mayor gasto en la salud y es probable que en ese sector público, donde han aumentado los gastos, sea necesaria una mejor gestión, porque vemos cosas de administración que son básicas y que han sido deficientes, como por ejemplo el uso de los pabellones o de materiales. La verdad es que se necesita mejor gasto, porque el costo de perder disciplina es pan para hoy y hambre para mañana.

-Sobre el presupuesto para el Biobío se habían pedido 1128 mil millones, pero al final se lograron $90 mil. ¿Cree que es adecuada la solicitud, tomando en cuenta que la Región cumplió un año desde su separación con Ñuble?

Todas las regiones tienen demandas infinitas y recursos limitados. Pero lo que echo de menos en la discusión presupuestaria es cómo priorizan los proyectos, qué se ha financiado en el pasado, qué impactos han tenido, se han evaluado. Yo sé que los proyectos se analizan antes de recibir financiamiento, pero no se conoce cuál fue su evaluación posterior. Entonces, si bien desde el nivel central hay iniciativas para evaluación de programas sociales e iniciativas en infraestructura que son estudiadas a posterior, eso en regiones no existe. Por eso creo que es importante avanzar y exigir rendición de cuentas de los recursos que manejan los gobiernos regionales, sobre todo en la perspectiva que a partir del próximo año tendremos elecciones de gobernadores regionales, quienes serán responsables de la aprobación y ejecución de los recursos que son parte del gobierno regional.

¿Qué va a pasar cuando exista un gobernador regional y un representante del gobierno?, ¿seguir los proyectos será aún más complicado?

Esa es una gran pregunta. El intendente hoy tiene dos roles: ser la cabeza del Gobierno Regional y ser el representante del Presidente en la región. Esas dos figuras se separan y hoy el intendente es conocido, es capaz de influir y es jefe de los seremis, pero ese rol lo asumirá el delegado presidencial y el que será elegido, el gobernador, tendrá un papel bastante menor y verá la inversión de los recursos del Fndr. Ese choque habrá que ver cómo se resolverá. La elección ha generado muchas expectativas, pero creo que en el mediano plazo no se podrán cumplir.

 

Fuente: El Sur de Concepción.