Buenas noticias en la Modernización Tributaria: aprobación de la reintegración y Cláusula Pro-Pyme

Ayer se continuó con la votación en particular, en la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados (primer trámite constitucional), del proyecto de Modernización Tributaria impulsado por el actual gobierno. Fue un día relevante puesto que, finalizada la tramitación del artículo 1° de la reforma (cambios al Código Tributario destinados a obtener mayor certeza jurídica para los contribuyentes y para la Administración), se esperaba comenzar con la anhelada discusión y votación de los cambios propuestos a la Ley de la Renta.

En dicho contexto, la Comisión aprobó la reintegración del sistema tributario en base a retiros (7-6) y la creación de un nuevo régimen propyme (13-0), Asimismo, se aprobó la eliminación del régimen de renta atribuida, entre otras materias. John Henríquez, abogado del Programa Legislativo de Libertad y Desarrollo, afirmó respecto a esta votación que “se trata de una buena noticia, especialmente por el acuerdo unánime en la creación de un nuevo régimen pro pyme, que viene a reemplazar al régimen 14 ter cuyo diseño adolecía de importantes defectos.”.

Recordemos que la aprobación de la reintegración del sistema tributario, considerado como el “corazón” del proyecto de ley, fue fruto de una intensa negociación previa entre el Ejecutivo, parte de la oposición y representantes de las Pymes. En tal sentido, es destacable el cumplimiento del acuerdo institucional entre la Democracia Cristiana y el Ejecutivo, que se materializó por medio del voto favorable de uno de sus diputados miembros de la Comisión de Hacienda. Al efecto, Henríquez afirma: “La reforma corrige importantes distorsiones -al eliminarse la inequidad horizontal vigente producto de la sobretasa de un 9,45% producto de la existencia del régimen semiintegrado- y es neutra fiscalmente. Es positiva puesto que restaura la equidad horizontal en materia tributaria, consistente en que dos contribuyentes con iguales ingresos paguen el mismo monto de impuestos, independiente de la fuente de los ingresos, ya sea proveniente del trabajo o del capital”.

Respecto a la reintegración del sistema tributario, Henriquez explica que “la integración permite que los impuestos que pagan las empresas sirvan como un crédito a los impuestos que pagan las personas. Así, los socios u accionistas de aquellas empresas, cuando retiren las utilidades, podrán usar el 100% del impuesto de primera categoría como un crédito contra los impuestos que deberán pagar por las utilidades retiradas. El sistema parcialmente integrado o semi integrado, que es el sistema vigente junto a la renta atribuida, rompió la equidad horizontal porque los dueños de las empresas (desde pymes a grandes empresas) ya no pueden usar como crédito la totalidad del impuesto pagado por la empresa, sino que solo un 65% del mismo. Por dicha razón, ese socio u accionista está sujeto a una sobre tasa adicional de un 9,45%, que es una sobre tasa pareja. Por lo tanto, se genera una inequidad evidente. Por ejemplo, un empresario pyme que antes estaba exento y tiene una empresa acogida al régimen parcialmente integrado, debe pagar un 9,45%, mientras que una persona que trabaja como empleado dependiente sigue estando exento y no debe pagar impuestos a la renta”.

 Finalmente, en cuanto a los tiempos restantes para finalizar con la tramitación de esta iniciativa legal, Henríquez advierte que “es de esperar que en lo que queda de tramitación legislativa en la Cámara de Diputados no se reabra la discusión sobre los efectos de la reintegración y la consecuente búsqueda de nuevas compensaciones. Existe un importante número de actores económicos esperando el desenlace de la tramitación de esta reforma para tomar sus decisiones de inversión. Reabrir y dilatar esta discusión afectaría aún más las expectativas. Debemos recordar que se firmó un protocolo de acuerdo en que se acordó aunar esfuerzos para darle una tramitación rápida en la Cámara de Diputados. El Senado, en tanto, también debiera tener en cuenta que el proyecto cumplirá un año en el Congreso (23 de agosto de 2019) cuando discuta tanto la reintegración del sistema tributario como otras materias objeto de controversia”.