Ley Antiportonazos: ¿en qué consiste?

Tras un año de tramitación en el Congreso Nacional, hace unos días fue aprobado en tercer trámite constitucional el proyecto de ley del Ejecutivo conocido como “Antiportonazos”, el que prontamente será publicado en el Diario Oficial y será ley de la República.

Este proyecto surgió a raíz del aumento de la frecuencia en que se cometían los delitos denominados popularmente como “portonazos”, esto es, una modalidad de robo de vehículos que consiste en su sustracción en el portón de un lugar habitado utilizando o no la intimidación o violencia. "Para desincentivar su comisión y frenar la escalada de violencia con que suelen estar aparejados, se propuso aumentar las penas para los autores de estas conductas y también para las personas receptadoras de los vehículos robados, atacando por distintos flancos este 'negocio'", explica María Trinidad Schleyer, abogada del Programa Legislativo de LyD,

Las medidas aprobadas fueron las siguientes:

  1. Aumento de la sanciones para los portonazos no violentos.

El proyecto de ley establece que este tipo de conductas ya no serán sancionadas como hurtos, sino como robos, aumentando así la pena asignada. De este modo, quien se apropie de un vehículo procediendo con sorpresa, aprovechándose del descuido de la víctima o realizando alguna maniobra para que lo abandone en el momento en que entra o sale de un lugar habitado, destinado a su habitación o dependencias, o de su lugar de trabajo, sin mediar violencia o intimidación, podrá ser condenado a presidio menor en su grado máximo, esto es, a una pena que fluctuará entre 3 años y un día a 5 años. Ahora bien, si el ladrón iniciara la conducción y en el interior hubiere un infante o una persona que no pueda abandonar el vehículo por sus propios medios, la pena se elevará de 10 años y un día a 20 años.

  1. La fractura de vidrios se considerará intimidación.

Por su parte, el proyecto establece que se considerará como intimidación el hecho de fracturar los vidrios del vehículo encontrándose personas en su interior, pudiendo con ello sancionarse al delincuente como autor de robo con intimidación, con una pena que va desde 5 años y un día a 20 años. Por el contrario, si no hubiere nadie en el interior del vehículo al producirse la fractura, la sanción mínima que se podrá imponer será menor a la que se aplica actualmente, castigándose con presidio menor en su grado medio a máximo, esto es, de 541 días a 5 años y no con la actual normativa, en que la pena sería presidio menor en su grado máximo, esto es, de 3 años y un día a 5 años.

  1. Aumento de las penas de los delitos de receptación de vehículos robados.

Se introducen modificaciones a las sanciones aplicables al delito de receptación de vehículos robados. Por regla general, al que tenga en su poder un vehículo robado con conocimiento de su origen o no pudiendo menos que conocerlo, se le aplicará una multa relacionada al valor de la tasación fiscal del vehículo o pena de presidio menor en su grado máximo, esto es, de 3 años y un día a 5 años. Sin embargo, si el vehículo robado hubiere sido sustraído utilizando la técnica de portonazo, se le deberá aplicar el máximo de la pena (5 años de presidio) y una multa equivalente al doble de la tasación fiscal.

  1. Anotación del robo en el Registro de Vehículos Motorizados del Registro Civil.

María Trinidad Schleyer señala que, "durante la tramitación del proyecto se acordó que no se creará un registro especial para anotar los vehículos que hubieren sido objeto de robo o hurto, como era la propuesta original, puesto que se consideró más adecuado utilizar un registro ya existente para anotar dichas denuncias". Así, deberán anotarse al margen del Registro de Vehículos Motorizados que lleva el Registro Civil, a petición de la policía, del juez o del Ministerio Público. En el caso en que se anotare un robo, se deberá especificar si este fue un portonazo. La información contenida en este Registro deberá estar a disposición del público en las páginas de Carabineros de Chile, de la Policía de Investigaciones y del Ministerio Público.

  1. Se sanciona una nueva conducta.

Se agregó una nueva figura que podrá ser sancionada penalmente: será castigado con presidio menor en su grado medio a máximo, es decir, de 541 días a 5 años y, en su caso, con la suspensión de la licencia de conducir o inhabilidad para obtenerla hasta por 5 años, y multa de 50 a 100 UTM, el que conduzca, a sabiendas, un vehículo motorizado con el número de chasis adulterado o borrado y el que adultere o borre el número de chasis de un vehículo motorizado.

  1. Otras medidas.

Por último, se incluyen una serie de obligaciones para los importadores, las aseguradoras y concesionarios para hacer más seguros los automóviles. Así, los importadores de autos deberán realizar la primera inscripción en el Registro de Vehículos Motorizados y solicitar la patente; las aseguradoras de autos deberán incluir un GPS sin cobro adicional en los contratos de pólizas de seguros, el que será instalado y activado exclusivamente por el propietario; todos los autos nuevos tendrán que venir con dispositivos de protección contra su utilización no autorizada; y los concesionarios de rutas con cobro electrónico deberán proporcionar al Ministerio Público información inmediata, a su requerimiento, de los vehículos que se registren en sus sistemas y que hayan sido objeto de denuncia por robo, hurto o receptación.

"Con todas estas medidas, de carácter penal y administrativo, se espera que los propietarios de vehículos motorizados estén más seguros al conducir, siendo no sólo más gravoso cometer estas conductas para los delincuentes, sino también para quienes se aprovechan ellas al comprar o recibir bienes mal habidos", cuenta la abogada de LyD. Registrar los robos, por su parte, permitirá que estas personas sean efectivamente sancionadas y no queden impunes al poder de la justicia, ya que deberán saber el origen fraudulento de los bienes que adquieren al ser de conocimiento público. Finalmente, mayores medidas de protección a los automóviles y de información para su rastreo harán más difícil el actuar delictual.