Los más vulnerables entre vulnerables: niños, niñas y adolescentes en situación de calle

Ayer se dio a conocer a través del Conteo Nacional de Niños, Niñas y Adolescentes en Situación Calle (grupo conocido como NNASC) 2018 –realizado por el Ministerio de Desarrollo Social y Familia en conjunto con el SENAME-, que en nuestro país hay aproximadamente 547 NNASC sin un adulto responsable. Cifra preocupante y abultada considerando lo grave del problema.

Este grupo profundamente vulnerable, en términos generales, está compuesto en su mayoría por hombres (62%), siendo el tramo de edad más recurrente el de 15 a 17 años (82%). Los principales motivos de ellos para estar en la calle son los problemas son su familia (53%), el abandono del sistema residencial (19%) y problemas con las drogas (18%). "Adicionalmente a lo anterior, el 55% no asiste a la escuela, y 1 de cada 10 tiene un hijo, sumado a que el 10% de las mujeres en este grupo está esperando uno. Estas estadísticas son sólo algunas de las presentadas en el estudio", explica el investigador del Programa Social de Libertad y Desarollo, Guillermo Irarrázaval.

Este catastro hace una diferencia según la cantidad de noches que el niño, niña o adolescente (NNA) duerme en la calle; en el siguiente cuadro, se exhiben los perfiles presentados en el estudio y algunas de sus características más importantes.

Como puede verse en el cuadro anterior, los perfiles de NNASC son diferentes en varias características entre sí. Por ejemplo, el porcentaje de asistencia escolar es menor a medida que más noches se han pasado en la calle, al igual que el porcentaje que presenta algún problema de salud, enfermedad o accidente durante el año. "Esto es un indicio de que mientras más noches el niño, niña o adolescente pase en la calle, más se agravan los problemas asociados a esta situación", dice Irarrázaval.

Otro punto importante en los resultados de este estudio está en los principales peligros de pasar la noche o dormir en la calle. El más reportado por los NNASC es el robo o asalto (29,0%), seguido por el que una persona pueda abusar de ellos (28,9%) y que les peguen o estar en una pelea (25,6%). Este orden, sin embargo, cambia sustantivamente si se es hombre o mujer: el mayor peligro más mencionado por los hombres es sufrir un robo o asalto -31,3% versus el 27,7% de las mujeres-, mientras que para las mujeres es que una persona puede abusar de ellas -63,1% contra el 8,0% de los hombres-.

Dado todo lo anterior, es necesario atender lo preocupante y complejo del problema. "La cifra de NNASC presentada en este conteo es muy relevante para nuestro país, ya que consiste en un problema de extrema vulnerabilidad que ha pasado desapercibido a través del tiempo", dice el investigador de LyD. Además, es importante considerar que los niños, niñas y adolescentes que componen este grupo presentan distintas características y requieren de soluciones atingentes a su perfil, teniendo presente que mientras más tiempo pasen en la calle, más grave será su situación.