Señales preocupantes

Los rectores de universidades que suscribieron voluntariamente la gratuidad en la educación superior, hoy exigen al gobierno que les brinde compensaciones por la mala decisión que ellos mismos tomaron, y cuyos efectos económicos fueron largamente advertidos. Asimismo, el ex ministro de Energía del gobierno anterior, que en su momento explicó claramente en televisión cómo se financiarían los nuevos medidores inteligentes, hoy sale a desconocerlo y a culpar a las empresas eléctricas por el cobro de éstos.

Por su parte, parlamentarios que votaron a favor de las iniciativas relativas a la gratuidad de la educación superior y al cambio de los medidores eléctricos, hoy se lavan las manos por las consecuencias de las leyes que ellos mismos defendieron, tramitaron y aprobaron. Nos preocupa la actitud de legisladores y autoridades, quienes están evadiendo cada vez con mayor frecuencia las consecuencias de sus propias decisiones; y lo que es peor, culpando a quienes heredaron la responsabilidad de implementar estas leyes. Urge mayor altura en nuestro debate público. La mala memoria, la poca profundidad del debate y la búsqueda de pequeñas ganancias, no pueden ser excusa para este tipo de actitudes, que finalmente dañan la institucionalidad y seriedad de nuestro país.

Carta de María Paz Arzola y Macarena García en La Tercera.-