Estudio de LyD dice que Ley Uber genera “regulación excesiva”

A días de que comience la discusión en el Senado respecto a la llamada 'Ley Uber', que regula las plataformas tecnológicas en transporte, el debate respecto a la iniciativa no para. En unos de los últimos Temas Públicos, criticamos este proyecto debido a que se está creando 'regulación excesiva' en el tema, y no se está mirando los intereses de los ciudadanos, sino que solo de 'grupos de interés'.

La iniciativa legal fue aprobada a inicios de este mes en la Cámara de Diputados, pasando a segundo trámite legislativo en el Senado. Al tener suma urgencia, se espera que esta semana sea visto en el Senado. El proyecto presentado por el Ejecutivo experimentó cambios en su primer trámite legislativo que limitan seriamente el funcionamiento y potencial de desarrollo de las nuevas tecnologías para el transporte, legislando en función de los grupos de interés y no de la sociedad en su conjunto. Básicamente, afirman, se pretende regular a las nuevas tecnologías 'con los paradigmas con los que se han regulado a los taxis y colectivos desde mediados del siglo pasado'.

De acuerdo con nuestro estudio, el proyecto limitaría la innovación y el desarrollo, al crearse el concepto de Empresa de Aplicación de Transporte (EAT), bajo el cual se considera a este tipo de empresas como de transporte remunerado de pasajeros, cuando en realidad son empresas tecnológicas, ya que no ofrecen directamente el servicio de transporte.

Asimismo, la obligatoriedad para que los conductores se inscriban en los registros de la EAT, hace que queden obligados a sólo transportar en la región en la que se inscriban. Esto es incluso más restrictivo que lo que se aplica a los taxis, quienes pueden realizar ocasionalmente viajes fuera de zonas urbanas. Otro punto cuestionado en nuestro estudio es la prohibición de realizar 'viajes compartidos' (artículo 9), incluyendo multas en caso de incumplimiento. "Este punto es una clara muestra de la influencia de los grupos de interés en el proyecto", dice nuestro estudio, y agrega que 'la autoridad, desde el punto de vista social, debería promover, y no prohibir, los viajes compartidos, ya que contribuyen a disminuir la congestión, son más eficientes'.

Fuente: Pulso.-