Eliminar el copago en salas cunas: una idea que contraria los objetivos del proyecto de ley

Lenta ha sido la tramitación del proyecto de ley de Sala Cuna ingresado a mediados de agosto del año pasado por el Ejecutivo, el cual aún no logra su aprobación en general en la Comisión de Trabajo del Senado.

Uno de los puntos más conflictivos que se ha suscitado durante el debate parlamentario dice relación con el copago y quién financia el diferencial en aquellos casos en que las prestaciones de sala cuna exceden el monto del beneficio entregado. De acuerdo al proyecto de ley, el beneficio de sala cuna será mensual y su monto será de hasta 5,14 UTM para el pago del establecimiento que elija el trabajador, lo que equivale a aprox. a $248.000 mensuales. De esta manera, en caso que las prestaciones del establecimiento excedan dicho monto, los padres pueden contribuir al pago del establecimiento elegido completando la diferencia.

El pasado miércoles trascendió que el Ejecutivo estaría dispuesto a eliminar el copago individual y se comprometió a realizar una propuesta en esta materia que presentaría a la Comisión de Trabajo del Senado al regreso de la semana distrital. Si bien no existe claridad respecto de la posible modificación que se pretende incorporar, al parecer se aspira a que los aportes adicionales provengan de las empresas.

Una propuesta de esta naturaleza no parece conveniente pues podría mermar los objetivos perseguidos por el proyecto. Como hemos expresado anteriormente, la fórmula de financiamiento del beneficio propuesta nos merece inquietudes- en particular, la cotización de 0,1%, cuyo entero es de cargo del empleador, calculado sobre las remuneraciones imponibles de los trabajadores- por cuanto puede terminar generando impacto negativo en el mercado laboral, a lo que ahora vendría a sumarse el hecho de que el empleador deba completar la diferencia si se elimina el copago. En efecto, ello precisamente puede terminar encareciendo u obstaculizando la contratación laboral femenina.

Asimismo, surgen dudas respecto a qué ocurrirá con aquellas trabajadoras independientes, las cuales no cuentan con un empleador. ¿Deberán sujetarse al monto propuesto, es decir, elegir una sala cuna igual o inferior a $248.000? ¿Qué fórmula se propondrá respecto a éstas? No parece justo tampoco que se coarte la libertad de los padres de poder elegir el establecimiento y completar la diferencia, si así lo prefieren.

Por otro lado, dado lo controversial que ha sido este punto, resurge con fuerza la idea de que este beneficio sea focalizado en los sectores de menores ingresos. Tal como hemos señalado en publicaciones anteriores (Temas Públicos Nº1369-1, de 21 de septiembre de 2018), si estudios de mercado arrojan que el precio promedio de las salas cunas, a nivel nacional, bordea aprox. los $300.000, - por lo que el monto de $248.000 otorgado por el Estado sería insuficiente- pareciera ser más eficiente socialmente focalizar la ayuda en madres de menores ingresos, o bien, evaluar la posibilidad de entregar un monto diferenciado por nivel de ingreso de la madre.  

En suma, es de esperar que los acuerdos que se logren en la próxima sesión no sean antojadizos, y de esta forma no se cometan errores al establecer la fórmula de financiamiento que terminen perjudicando a las mujeres y contrariando los objetivos mismos del proyecto.