Las buenas noticias de la ejecución fiscal 2018

El cierre de la ejecución presupuestaria del 2018 entregado a fines de enero reflejó muy buenas noticias en distintos términos de las finanzas públicas.

"En primer lugar, el crecimiento de los ingresos totales (8,8% real) evidenció que la actividad económica sí presenta dinamismo", dice Macarena García, Economista Senior de LyD. En particular, destacaron los incrementos de 5,0% del IVA, de 10,6% de los actos jurídicos, de casi 6% de comercio exterior, de más de 7% del impuesto a la renta no minera.

Adicionalmente, los ingresos extraordinarios por la venta de las acciones SQM de Nutrien a Tianqui (US$1.000 millones, 0,3% del PIB) fueron mayoritariamente ahorrados, y no gastado, lo que se tradujo en un sobre cumplimiento de la meta de balance estructural al alcanzar a -1,5% del PIB (-1,8% comprometido). Hay que destacar el (sobre) cumplimiento de la meta con la metodología estándar luego de varios años de incumplimiento a pesar de las modificaciones de la regla.

"En este contexto, el balance efectivo pasó de -2,8 en 2017 a -1,7% en 2018, primer aumento que se observa desde el 2011", apunta García.

Respecto de los gastos, no sólo destaca que su crecimiento (3,4%) fue similar a lo anunciado por la autoridad fiscal en octubre pasado (3,3%), sino que reflejó un manejo responsable de las finanzas públicas dentro de un contexto de estrechez: el gasto fue menos dinámico que la actividad económica, lo que no se veía desde el 2012, y su crecimiento fue el más bajo observado desde el 2011, modificando la tendencia creciente del gasto como porcentaje del PIB que mantenía sostenidamente desde el 2014.

Con todo, aún cuando la deuda bruta continuó aumentando, llegando a 25,6% a fines del 2018, principalmente para financiar el déficit efectivo de -1,7%, se observó una desaceleración en su tendencia alcista.

"En este contexto de buenas noticias, un elemento que está al debe se relaciona con el gasto en inversión, el cual lleva tres años consecutivos de caída", dice la economista. Como complementariedad de la inversión privada, es necesario que se cumplan los planes de inversión propuestos por la autoridad.