Columna de Luciano Rivas en Revista LyD: “Esperanza para La Araucanía”

Marzo del 2018 fue un mes que renovó las esperanzas de nuestra Araucanía: con más de un 60% de la votación llegaba la opción que prometía seguridad, paz y respeto al Estado de Derecho tan necesario para encaminarse en la senda del desarrollo y el progreso. Se vieron algunos avances y una baja momentánea de los atentados que hacía creer que en temas de seguridad se estaba avanzando, pero la fragilidad existente en nuestra zona y los grupos violentistas han hecho que estos últimos meses la situación se tornara prácticamente insostenible. Hemos sido testigos de permanentes atentados y amenazas a habitantes de La Araucanía y sus regiones vecinas, especialmente a pequeños propietarios de la provincia de Malleco. Incendios intencionales en viviendas y usurpaciones violentas en predios; asimismo, los constantes cortes de carreteras, incluido cortes en la Ruta 5 Sur, donde encapuchados en caravanas de camionetas -que se autoidentifican como mapuches-, apedrean a los vehículos, cortan el tránsito y producen incendios en la ruta, todo esto con total impunidad a plena luz de día.

Por si fuera poco, este escenario de caos es mal utilizado por dirigentes inescrupulosos para hacer públicos llamados a la violencia, incitando e indicando claramente que se atacará a turistas que circulen por las carreteras de la región causando daño a una de las actividades más importantes de nuestra zona, e incluso a las comunidades mapuches que desarrollan el turismo en el verano.

Valoramos que el Gobierno ya está invocando la Ley de Seguridad Interior del Estado ante actos de violencia grave, o que incitan a este tipo de acciones en contra del orden público y la seguridad de las personas, esperamos que estas acciones no sólo sean letra muerta en el papel como cientos de querellas que hemos visto en tribunales por estos años, sino que se logre dar con los responsables.

Lo vivido por brigadistas de Conaf que concurrían a controlar un incendio es un botón de muestra de lo despiadados que pueden ser estos atentados y justifican aún más la necesidad de contar con policías preparadas y con capacidad de enfrentar e investigar de manera oportuna estos hechos y dar con el paradero de estos individuos.

La Araucanía requiere orden, justicia y acuerdos con aquellos que demuestren voluntad de diálogo, ese dialogo que habíamos visto en el Plan Impulso y que como Multigremial creemos es una buena ruta. Este plan nos involucra a todos: al Gobierno a cumplir con las altas expectativas que se han generado en torno a sus propuestas; a los gremios y sectores productivos a subirse al carro de la reactivación de la economía regional; a la sociedad civil y el pueblo mapuche a ser propositivos y a actuar con altura de miras ante esta oportunidad que se presenta y que beneficiará a todos los habitantes de nuestra querida Araucanía.

Es importante recalcar que la inversión pública que se propone ejecutar en la región y la inversión privada que se busca atraer con una serie de mecanismos de fomento productivo, deben ser focalizados de manera estratégica y en conjunta cooperación entre los distintos entes del aparataje estatal, para que, de esta forma, sean proyectos detonantes de inversión, que traigan consigo un impacto real y a largo plazo y se rompa por fin el círculo vicioso de la política asistencialista que tanto daño nos ha hecho. Si queremos ser una región pionera en la fruticultura, energías renovables no convencionales y la cuna del turismo nacional, debemos partir de la base que la infraestructura, conectividad y paz social son los pilares fundamentales para lograr ese desarrollo.

Es necesario que se empiecen a ver resultados, ya vimos señales económicas mejores a nivel regional durante esta nueva administración el año 2018: un crecimiento de un 6% en el primer semestre, sobre el 4,8% nacional y prácticamente el triple del 2017 que fue de un magro 2,2%. Lo mismo ocurre con el empleo, donde según los últimos informes, la tasa de desempleo en La Araucanía se ubicó bajo lo registrado a nivel nacional, teniendo un 6,4% versus el 7,1% a nivel país. Claramente vemos que cuando están las voluntades podemos hacer de nuestra Araucania un lugar mejor y en esto no nos debemos perder un minuto, es necesario diferenciar a quienes están por la violencia y la lucha ideológica de quienes buscan un futuro mejor para sus familias.

Esta es una región hermosa, tierra fértil para la inversión y que debe ponerse de pie para caminar hacia el futuro con la frente en alto y rostro descubierto.

Por Luciano Rivas, presidente de la Multigremial de La Araucanía.-