Control de armas de fuego

El Presidente de la República presentó en el mes de noviembre pasado un proyecto de ley sobre control de armas, que forma parte de la Agenda de Seguridad elaborada en una mesa de trabajo constituida transversalmente. En dicho proyecto trata: a) de la entrega voluntaria de armas por parte de sus poseedores o tenedores; b) de la obligación de reinscribir las armas en caso que no se hubieren entregado voluntariamente; y c) se otorga amnistía a aquellos poseedores o tenedores de armas de fuego irregulares, para que, dentro del plazo que se les fije, puedan entregarlas voluntariamente o regularizar su inscripción, según corresponda.

Este mayor control es -en general- una medida recomendable, dado el alto nivel de delincuencia y la peligrosidad y violencia con que suelen actuar los delincuentes, incluso utilizando armas de fuego. "Desde este punto de vista, la actualización de los registros de armas de fuego es una necesidad", señala Pablo Kangiser, investigador del Programa Legislativo de LyD, pero asevera que de todas formas "la posibilidad de que las personas se desprendan voluntariamente de sus armas inscritas o regulares, no va a tener un efecto significativo en los delincuentes, toda vez que éstos no se sienten regidos por normas jurídicas y les resulta indiferente que las armas estén o no inscritas; lo previsible es que prefieran actuar totalmente al margen de la ley."  

El combate a la delincuencia es una tarea que el Estado debe cumplir a través de los organismos especializados. En este sentido, la política pública no debería estar orientada únicamente a que los particulares se desprendan voluntariamente de armas que posean de acuerdo a la ley para reducir la incidencia de delitos con armas de fuego, -que, en un caso extremo, también podrían servir de disuasivo o de legítima defensa cuando los antisociales intenten robar en lugar habitado por los miembros de una familia-, sino que se podría avanzar en otras medidas que tengan un mayor impacto. Por ejemplo, explica Kangiser, "se debería reforzar la labor de Aduanas respecto a la entrada de armas y la labor de las policías para rastrear de manera más efectiva las ya ingresadas, haciéndose cargo así cargo de las armas ilegales que circulan en el país".