15 de noviembre de 2018

¿A quién afecta -y cuándo- la reforma de pensiones?

El proyecto de ley que reforma el sistema de pensiones recién ingresado para su discusión y tramitación en el Congreso, incorpora, conjuntamente con un incremento en la tasa de cotización obligatoria de 4 puntos porcentuales, novedades en relación con beneficios dirigidos hacia las mujeres y la clase media.

Más concretamente, además del incremento que se pretende realizar al Pilar Solidario que beneficiaría a aproximadamente 1.500.000 personas que ya lo reciben en la actualidad, se suman los beneficios destinados a las mujeres que obtendrían el “Aporte Adicional Mujer” o AAM, consistente en un complemento a la pensión de las mujeres de clase media que significaría -en promedio- un incremento de pensión de un 27%, y aquellas personas favorecidas con el “Aporte Adicional Clase Media” o AACM, que consta de un aporte adicional a las pensiones de mujeres que tengan un mínimo de 16 años de cotizaciones y de hombres que tengan un mínimo de 22 años de cotizaciones, totalizando así algo más de 2.600.000 personas que se verían favorecidas en el corto plazo con un incremento en sus pensiones.

Esto, sin contabilizar aquellos que podrían acogerse al “Aporte Adicional Esfuerzo” (AAE), que consiste, a grandes rasgos, de incrementos al AACM en un 50% por cada año que decidan postergar su jubilación.

Todos los beneficios anteriormente mencionados van en la línea de atacar el problema de las bajas pensiones en el corto plazo. Hacia adelante, sin embargo, todavía queda pendiente la tarea de aumentar, tanto las cotizaciones (cosa que recoge el proyecto con un incremento del 4%, con lo que aún quedamos lejos del promedio OCDE, pero es un avance), como el número de cotizantes.

Según cifras del mercado laboral que reporta el INE, se tiene que en promedio para el período 2011-2017 han habido 7.800.000 ocupados aproximadamente. Por el lado de la Superintendencia de Pensiones, en tanto, para el mismo período se reportan, también en promedio, sólo algo más de 5.000.000 de cotizantes. Es decir, del total de ocupados, sólo un 64% cotiza (y, probablemente, muchos lo hacen por debajo del total).

Más en detalle, revisando el tipo de cotizantes, se tiene que, en promedio, de los 5.000.000 de personas, sólo en torno a 120.000 son independientes (un 2,4%).

De esta manera, tenemos que existe un universo no menor de personas que no están aportando al sistema obligatorio de ahorro de pensiones, lo cual es urgente modificar si se quiere avanzar hacia un sistema de pensiones obligatorio más sólido.

El proyecto de ley que busca regular la cotización obligatoria en el sistema de pensiones para los trabajadores independientes, fue ingresado en agosto de este año y es de toda importancia avanzar en su discusión, en línea con la reforma al sistema de pensiones, de modo de ocuparse de mejorar las pensiones de hoy, así como las de mañana.

Y para mejorar el sistema y recibir más, se debe contribuir más. Tanto por parte de los trabajadores dependientes, como de los independientes.

Columna de Carolina Grünwald, Economista Senior de LyD, publicada en Pulso.-