Una primera mirada al Plan Impulso Araucanía

Luego de meses de arduo trabajo llevado a cabo por un conjunto de ministerios liderados por el Ministerio de Desarrollo Social, se dio a conocer el lunes 24 de septiembre el tan esperado Plan Impulso Araucanía, el cual, formaba parte de las promesas de campaña del Presidente Sebastián Piñera. Este plan tiene por objetivo promover la paz y el desarrollo de la región de La Araucanía a través de la implementación de medidas que permitan a la macro zona superar el estado de depresión y conflicto que vive hace varios años.

De acuerdo a lo presentado por el Presidente Piñera, el Plan Araucanía presenta elementos a todas luces positivos, como los avances en infraestructura vial, que permitirán un mejor acceso y movilización en las zonas rurales, las mejoras en vivienda, que pretende fortalecer los fondos de subsidio dirigidos a familias vulnerables, también brindar apoyo psicológico y de asistencia social a víctimas de violencia rural y reforzar los planes de cobertura de salud y educación, entre otros. No obstante, se espera que ello no implique dejar de lado las necesidades que podrían tener las demás regiones.

Por otro lado, existen ciertos puntos del Plan Araucanía que se enfocan explícitamente en materia indígena, como la ley de cuotas, el reconocimiento constitucional y la creación de un Ministerio de Pueblos Indígenas. "Respecto del primer punto, una ley de cuotas atenta contra el principio de igualdad ante la ley en materia de elegibilidad, y por ende, deslegitima en cierta medida la participación y la voluntad popular, como sucede hoy, en efecto, con las cuotas de género dentro de los partidos", señala Javiera Cid, investigadora del Área Política de Libertad y Desarrollo.

En materia de reconocimiento constitucional, es trascendental que el proyecto de reforma se apegue a la normativa y al derecho internacional ya existentes, sin caer en la correspondencia de facultades que hasta ahora no han sido reconocidas y que podrían generar un ambiente de constantes petitorios por parte de los pueblos indígenas. Por lo que es importante que la redacción de estas reformas se apegue a lo que realmente se busca generar con ellas, y no dar espacios para otras interpretaciones jurídicas.

Por último, "respecto de acelerar el proyecto de ley que crea el Ministerio de Pueblos Indígenas, pareciera que lo mejor sería enfocarse en mejorar las instituciones que ya existen y que no funcionan de forma eficiente, como la CONADI, y luego evaluar si es realmente necesario la creación de una institución, ya sea un Consejo o un Ministerio de Pueblos Indígenas", explica Javiera Cid. A priori, el mayor costo en burocracia debe ser evaluado en relación a lo que realmente se espera del mismo.