Norma anti elusión, ¿quién la está debilitando?

Sobre las interrogantes que se han planteado a las modificaciones propuestas a la norma general anti-elusión (NGA), cabe recordar que desde que entró a regir (2015) no ha sido objeto de aplicación por parte del SII. Sucede que la ambigüedad de la norma ha inhibido al propio SII de actuar, dado el principio de legalidad tributaria que debe respetar.

Pero aún cuando la incertidumbre pudiera retraer ciertas conductas -que se buscaban evitar-, también ha inhibido conductas legítimas que generan actividad económica. Parece, así, un contrasentido mantener la NGA tal y como está, confusa y sujeta a una alta litigiosidad.

Sobre las dudas que se plantean respecto de la interpretación de normas tributarias, hay consenso en nuestro derecho de que debe hacerse de acuerdo a los principios contenidos en el Código Civil y elementos de la doctrina y jurisprudencia aplicables a la interpretación de la ley. El hecho de que sean tributarias no les da un carácter excepcional de interpretación, salvo por el pleno respeto al principio de legalidad tributaria.

Las leyes tributarias se interpretan de manera estricta, no cabe la interpretación por analogía ni extensiva. De ahí que la NGA actual tenga tantos problemas de aplicación. Los cambios apuntan a resguardar la concreción de ese principio, y no se ve cómo aquello puede debilitar la norma.

Carta de Natalia González, Subdirectora de Asuntos Jurídicos y Legislativos de Libertad y Desarrollo, publicada en Diario Financiero.-