Entrevista a Luis Larraín en Pulso: “La oposición no puede pretender que el gobierno de Piñera presente una reforma tributaria a la pinta de ellos»

El Director Ejecutivo de Libertad y Desarrollo (LyD) tiene una mirada crítica sobre el comportamiento que está teniendo la oposición a la hora de analizar el proyecto de modernización tributaria. Si bien manifiesta su descontento con la decisión del gobierno de no reducir el impuesto de primera categoría de 27% a 25%, señala que la reforma presentada ayudará a recuperar el crecimiento y la inversión. Para Larraín el avanzar hacia la integración es uno de los puntos que no se pueden transar.

- En enero pasado usted señaló que una de las tareas pendientes de Piñera era demostrar que era el líder de la coalición, en estos meses de gobierno, ¿cuál es su evaluación? 

—Ha cumplido razonablemente con ese rol, porque hemos visto que la figura del Presidente ha destacado dentro del gobierno con un mayor apoyo en las encuesta que el resto del gabinete. Y eso es una manifestación de la ciudadanía. Además, ha empezado con una agenda legislativa potente que da cuenta sus ejes de gobierno.

- ¿Ve que ha logrado administrar bien la diversidad que existe en la coalición, donde Evópoli ha sido uno de los más críticos? 

—Como en toda coalición que pretende ser mayoritaria hay diferencias, Evópoli ha sido más agresivo en plantear sus cambios, pero era esperable que así fuera, ya que es un grupo nuevo que se quiere posicionar, pero con todas las diferencias, se ha manejado dentro del espíritu de coalición.

- Si bien la economía se está recuperando, las encuestas de consumidores y empresarios dudan de que ese crecimiento sea sostenible y, por ende, no lo siente en el día a día, ¿cómo se debe enfrentar esta disyuntiva? 

—Desde el punto de vista de las familias, los incrementos en los indicadores económicos y de producción todavía no se traducen en mejoras sustantivas en empleo ni en remuneraciones. Eso hace que esta percepción de un mejoramiento de la economía no llegue a las personas y eso afecta las decisiones de consumo de las personas.

- Pero detrás de esa percepción está el hecho de que aún no hay cambios estructurales que permitan sostener el crecimiento de largo plazo. 

— Sabemos que 2018 será mejor para la economía chilena, eso ya está instalado. Sin embargo, ahora el desafío es qué pasará hacia 2019 y 2020, porque para que la sensación de mejoramiento de la economía perdure en el tiempo, se necesitan cambios estructurales. Eso es lo que el gobierno está tratando de hacer ahora con la reforma tributaria.

- Para acallar las críticas de la falta de proyectos de ley, el gobierno ingresó la reforma tributaria al Congreso, ¿qué le parece en líneas generales la iniciativa? 

—Es una buena reforma. Si bien no estoy de acuerdo con el hecho de mantener la tasa de impuesto a las empresas en 27%, con el argumento de buscar algún acuerdo con la oposición, al ver el comportamiento que ha tenido la ex Nueva Mayoría demuestra que eso no sirvió de mucho.

- ¿Lo dice por el anuncio de que la oposición estaría evaluando rechazar la idea de legislar? 

—No creo que sea cierto que se vaya a rechazar la idea de legislar, porque a cinco meses de iniciado el gobierno se rompería el fair play. De manera que esto es parte de la negociación prelegislativa. Ahora, si no es así, me parece que sería preocupante desde el punto de vista político y desde el punto de vista económico, porque la poca importancia que la izquierda tuvo con el crecimiento en el gobierno de Bachelet permanece, sin hacer ninguna autocrítica.

- La oposición está pidiendo que no se integre el sistema, ¿hay espacio para negociar este punto de la reforma?

—Por ningún motivo. El gobierno no debiera transar la integración del sistema, porque está en el corazón de la reforma. Además, ya se hizo una consideración hacia la oposición al no reducir la tasa de impuestos a las empresas, pero ahora si tampoco se integra, entonces qué es lo que queda. La integración viene a atacar algo que quedó mal hecho mejorando la equidad horizontal y vertical.

- ¿Le faltó un trabajo prelegislativo al gobierno para evitar este tipo de confrontaciones? 

—La oposición no puede pretender que el gobierno de Sebastián Piñera presente una reforma tributaria a la pinta de ellos. Puedo entender que Bachelet haya realizado una reforma para recaudar más y gastar más recursos, pero el gobierno de Piñera no tiene por qué hacer esa reforma, tiene sus propios objetivos y uno de ellos es el crecimiento económico y la reforma apunta a eso. La oposición no puede pretender que la reforma sea para lograr los objetivos de la Nueva Mayoría.

- Dado el nuevo escenario político, ¿con quién debería dialogar el gobierno? 

—A primera vista pareciera que el hecho de que la oposición esté desarticulada es beneficioso para el gobierno, pero resulta que en definitiva no es así. El gobierno necesita que existan personas con quien intercambiar ideas. Hoy debería establecer vínculos con el senador Ricardo Lagos Weber, el mismo diputado Pablo Lorenzini en la Cámara de Diputados.

- El gobierno ha señalado que su objetivo es que la reforma sea aprobada con un amplio respaldo, ¿lo ve factible considerando cómo se ha dado el debate? 

—Todo en la medida de lo posible. Es mejor tener un proyecto con una amplia base de respaldo, porque esas mayorías pueden cambiar y nadie asegura que en un próximo período se presente un nuevo proyecto, pero si no hay alternativa prefiero que se apruebe de manera ajustada a que no se termine aprobando.

"La economía puede terminar creciendo a un 5% al final del gobierno"

- Para este año, las perspectivas económicas se mantienen en 4%, sin embargo, para el próximo y 2020 existe incertidumbre por cómo decante la guerra comercial, ¿cuáles son sus proyecciones?

– Las condiciones internacionales no son malas, el crecimiento económico sigue siendo bueno y muy superior a lo que teníamos tiempo atrás. El propio presidente del Banco Central, Mario Marcel, fue muy preciso en decir cuáles son los efectos sobre Chile de una guerra comercial al señalar que vendrían más que por el lado comercial que por el canal financiero. Y él no se mostró particularmente preocupado, pero nadie tiene comprado el futuro, por lo tanto, hay que estar atentos, y en eso el Banco Central está haciendo bien su trabajo. Por ello, despejado nuestros temas internos. Chile está bien preparado para recuperar un crecimiento atractivo.

- ¿Cuáles serían esas tasas de crecimiento atractivas?

-Las metas del gobierno están del orden de 4% a 4,5%, y yo creo que podemos terminar creciendo a un 5% al final del gobierno. Esto incluye cambios estructurales como la reforma tributaria, ya que eso permitiría elevar el PIB tendencial.

- La Casen 2017 reflejó que la pobreza por ingreso siguió bajando, pero la desigualdad se estancó, ¿cómo se deben mejorar estos indicadores?

-Era perfectamente predecible, porque al final, lo que ocurrió es que los ingresos tanto autónomos como del trabajo del decil más pobre del país no sólo no creció, sino que disminuyó y eso inevitablemente iba a provocar lo que terminó pasando, que es que los ingresos de las personas de más bajos ingresos crecieran menos en comparación a la de los más altos ingresos.

Fuente: Pulso - La Tercera.-