Se consolida la reactivación económica

Las cifras de las Cuentas Nacionales del segundo trimestre de 2018, publicadas por el Banco Central, muestran una evolución positiva de la actividad económica chilena en el periodo registrado.

La actividad económica nacional muestra un crecimiento anual del PIB de 5,3%, superior al 4,3% del trimestre anterior, cifra sustentada por el crecimiento de las actividades, lideradas por la industria manufacturera y el comercio. Las actividades manufactureras aumentaron un 7,3%, encabezada por la industria alimenticia, mientras que la actividad comercial creció en un 8,1%, consecuencia del aumento en todas sus líneas, en especial del comercio mayorista. En ambos casos, las cifras desestacionalizadas muestran un mayor dinamismo con respecto al trimestre anterior.

La demanda interna impulsó el crecimiento del PIB, gracias al crecimiento de la inversión y consumo. La inversión aumentó de la mano de una mayor acumulación de existencias y del crecimiento de 7,1% de la formación bruta de capital fijo (FBCF), liderado por maquinaria y equipos, donde también destaca la FBCF en construcción, con un crecimiento de 4,0%. El gasto en consumo continúa impulsando la demanda interna con un crecimiento de 4,2%, cuyo componente de mayor incidencia es el consumo de los hogares, donde se subraya el consumo en servicios, seguido del consumo de bienes durables y no durables.

En cuanto a la actividad minera, esta creció 4,8%, completando cuatro trimestres con cifras positivas. La expansión de la minería es explicada por una mayor producción de cobre y de minerales no metálicos, reflejando el positivo desempeño de las grandes empresas del sector debido a mejoras de procesos y a mejores leyes del cobre en algunos yacimientos. En tanto, la extracción de minerales no metálicos registró un crecimiento positivo en todos sus componentes, en especial en las extracciones de caliche y carbonato de litio.

Las cifras de comercio exterior muestran un aumento de las importaciones por sobre las exportaciones. Ambas dimensiones registraron aumentos, las exportaciones de bienes y servicios crecieron un 7,5%, conducida por los envíos de cobre (crecimiento de 9,1%) y de productos industriales, a lo que se suma el efecto del mayor dinamismo presentado por el sector agropecuario, silvícola y pesca. Las importaciones crecieron en 10,0%, entre las cuales las importaciones de bienes crecieron 11,7%, impulsadas por las compras de productos metálicos, maquinarias y equipos, combustibles y químicos.

La economía chilena presentó un desempeño positivo en el segundo trimestre del presente año, registrando un mayor dinamismo en diversas áreas y un mayor crecimiento del PIB con respecto al trimestre anterior, impulsado por el mayor crecimiento en la mayoría de sus componentes.