Chile está al debe en competitividad tributaria

Una de las razones que esgrimió el actual gobierno durante la campaña para proponer una rebaja al impuesto a las empresas, era la necesidad de que el país fuera 'competitivo' frente a sus pares en materia tributaria. Varios miembros de la OCDE habían reducido su carga tributaria a las corporaciones y, en su visión, se requería poner a Chile en línea con las tendencias globales.

Finalmente, en medio de la debilidad de las cuentas fiscales y el fuerte rechazo en el Congreso, el Ejecutivo optó por mantener en 27% la tasa de impuesto a las compañías, asegurando que una eventual rebaja se podría discutir a futuro si mejora la situación fiscal. Este es uno de los temas que analiza Libertad y Desarrollo (LyD) en su último informe, titulado 'Impuestos... ¿Somos competitivos?'. En el texto, el centro de estudios concluye que hay "espacios importantes" de modernización en el sistema impositivo y para reducción de tasas a nivel corporativo.

Sobre el gravamen a las empresas, la entidad se basa en datos de la OCDE para señalar que nuestro país ha sido el único del conglomerado que ha aumentado su tributación corporativa en los últimos 18 años, con un incremento de diez puntos a 27% en el régimen semi integrado, ubicándose sobre el promedio de 24%.

En términos de la tributación personal, LyD enfatiza que debido a la naturaleza del sistema de tramos, en torno al 80% de los contribuyentes quedan exentos del impuesto. "Si además se considera que las tasas marginales de este impuestos son bajas en los primeros tramos, se obtiene para Chile una baja carga tributaria de este impuesto en comparación con el resto de los países", señala el reporte.

¿Cómo andamos por casa?

Adicionalmente, el informe se basa en un ránking elaborado por el centro de pensamiento norteamericano Tax Foundation, que en 2017 ubicó a Chile en el puesto 32 de 35 economías evaluadas en materia de competitividad tributaria. Respecto a los impuestos corporativos, el país se ubica en el puesto 22 entre 35 países, explicado por el incremento de 24% a 25,5% del tributo entre 2016 y 2017 y la puesta en marcha de los regímenes de integración parcial y renta atribuida.

En lo relativo al Impuesto al Valor Agregado (IVA), Chile se ubica en el top ten en términos de base de recaudación, pero está en el último lugar en materia de complejidad, basado en el tiempo que requiere el proceso de estimación, declaración y pago de dicho gravamen: 124 horas en comparación a las 54,2 horas promedio de la OCDE. El país también se ubica en los últimos lugares en materia de impuesto a las rentas desde y hacia el exterior, principalmente por las exenciones y las retenciones en la legislación.

"La comparación internacional muestra que presentamos una serie de falencias en el sistema tributario que es necesario mejorar si nuestro objetivo es atraer inversión para incentivar el crecimiento", concluye el reporte.

Ver Temas Públicos 1.358-1: "IMPUESTOS… ¿SOMOS COMPETITIVOS?"

Fuente: Diario Financiero.