Aumento de subvención a organismos colaboradores del Sename, también conllevará el aumento de su fiscalización

La Comisión de Constitución de la Cámara de Diputados aprobó, por una importante mayoría, prácticamente todas las disposiciones contenidas en el proyecto de ley que aumenta los montos de subvención a los organismos colaboradores del Sename, propuesto por el Ejecutivo. Esto fue fruto de un trabajo colaborativo, que si bien tardó más de tres meses en concretarse, recogió una de las mayores inquietudes de la oposición: que de la mano del aumento de recursos, aumentaran fuertemente las facultades de fiscalización del Sename.

Sin dejar de alabar la iniciativa del Ejecutivo por reconocer la importante labor de la sociedad civil en el cuidado de sus propios niños y hacerse cargo del problema de la falta de recursos de muchas de las organizaciones, que no les permite brindar la debida atención que merecen los niños más vulnerables, hay que mirar con cuidado las nuevas facultades.

Por un lado, el Sename podrá poner término a los convenios con los colaboradores cuando no cumplan las instrucciones que les imparta, sin contemplar siquiera oportunidades de réplica por parte de dichos organismos, arriesgando así su autonomía. Por otro lado, les podrá revocar el reconocimiento oficial en determinados casos graves, en circunstancias que, dada la intensidad de la medida, sería más adecuado que ésta fuera decretada por un juez imparcial y con las garantías de un debido proceso.

Sin perjuicio de la necesaria fiscalización del buen uso de los recursos públicos, en lo restante de su tramitación podrían incorporarse mecanismos que no dejen en la indefensión a muchas de las instituciones colaboradoras que han hecho bien su labor con los niños de nuestro país.

Carta de María Trinidad Schleyer, investigadora del Programa Legislativo de Libertad y Desarrollo, publicada en La Tercera.-