Se reactiva el proyecto de ley que regula el contrato por obra o faena: Mayor rigidez al mercado laboral

Durante estas últimas dos semanas y ad portas del receso legislativo de febrero de 2017, la comisión de Trabajo del Senado ha reactivado la tramitación de una moción parlamentaria que pretende regular el contrato por obra o faena, dotándolo de ciertas particularidades en relación a los demás contratos regulados por el Código del Trabajo.

Esta iniciativa, que se encuentra en segundo trámite constitucional en el Senado, tiene por objetivo establecer una ficción jurídica consistente en transformar en indefinido esta modalidad contractual si éste es renovado en dos o más contratos en forma sucesiva para distintas tareas o etapas de una obra o faena.

Uno de los puntos más polémicos es que en materia de término de contratos de esta calidad, el empleador deberá pagar una indemnización de 2,5 días de remuneración por mes trabajado y fracción superior a quince días, cuestión que hoy sólo existe para contratos indefinidos de más de un año de vigencia. "Por esta vía, se aumenta el valor de la contratación mediante esta nueva exigencia de provisionar una indemnización a todo evento, cuestión que no se explica jurídicamente, toda vez que existe cierta simetría en la información del término de la faena y, ante el cumplimiento de la condición del término de la obra, no cabe imputar responsabilidad por esta causa al empleador que lo lleven a tener que 'indemnizar' respecto de un acaso", explica el investigador del Programa Legislativo de Libertad y Desarrollo, Sergio Morales. 

Este tipo de iniciativas generan una serie de inconvenientes, ya que pretende seguir la misma lógica de los contratos a plazo, pero fija un régimen aún más estricto, pues no admite nuevas contrataciones sucesivas. "Esto pareciera ser un exceso y un despropósito al convertirse en un incentivo a la mayor rotación de trabajadores y a la estacionalidad o transitoriedad de los empleos, atendido que el simple hecho de recontratar para una obra distinta puede dar paso a declaratorias de relaciones laborales indefinidas", señala el abogado.

Sin embargo, lo más conflictivo es la norma sobre indemnización mensual que provoca grandes distorsiones en el obsoleto régimen indemnizatorio por término de la relación laboral en relación con el régimen de contrato a plazo e indefinidos. Adicionalmente, genera espacios confusos en que no se aclara si la indemnización que se busca imponer es privativa de la causal de término de la obra o faena, o si es aplicable a todo evento. "Este tipo de normas, sólo implican un encarecimiento en la contratación y un aumento en los costos en áreas tan sensibles para la economía como lo son la construcción y la agricultura", advierte Morales.