Juan Andrés Fontaine en Pulso: “Déficit estructural debe llegar a 1% en 2018 para estabilizar deuda”

El coordinador del equipo económico de Sebastián Piñera y Consejero de LyD, Juan Andrés Fontaine, afirmó que el gobierno que asuma en marzo deberá implementar una política fiscal austera. En ese sentido, planteó como objetivo reducir el déficit estructural de 1,7% previsto para 2017 a 1% en 2018 con el fin de contener el nivel de la deuda con respecto al Producto Interno Bruto (PIB) que hoy se ubica en 23,8%.

'No creo que sea estrictamente necesario volver a un equilibrio estructural como tuvimos en el pasado. Creo que un (déficit de) 1% es razonable y permite un cierto endeudamiento que va a ser probablemente equivalente o inferior al crecimiento del PIB y en consecuencia, vamos a estabilizar o bajar los niveles', estimó Fontaine en el marco de un seminario en Icare.

Agregó que un nivel de endeudamiento del país de 24% del PIB no es el real problema, sino que es el rápido ritmo con que ha ido creciendo este endeudamiento.

El ex ministro de Economía del gobierno anterior de Piñera también sostuvo que la tasa de impuesto de las empresas debería bajar de 27% a 25%, añadiendo que las condiciones fiscales no permiten hacer algo más significativo en esto.

En ese aspecto, el economista consideró que se debería buscar un nivel de recaudación fiscal a través de un mayor control de la evasión tributaria.

ELECCIONES

Fontaine también tuvo palabras para los resultados electorales de la primera vuelta presidencial y los efectos que podría tener el balotaje del próximo 17 de diciembre en la economía.

'Lo que dio como señal la primera vuelta es un regreso de los grandes bloques, a algo semejante a lo que hubo en la elección de 2009. La centro derecha obtuvo un 45%, considerando los votos de Piñera y Kast, cifra muy similar al 44% que había obtenido Piñera en 2009 y muy superior al 25% que logró Evelyn Matthei en la votación anterior (2013). De manera que no hay un cambio tan profundo respecto del 2009 como se ha planteado', estimó.

Si bien el economista admitió un crecimiento de los representantes más de izquierda dentro de los parlamentarios electos al interior de la Nueva Mayoría, también estimó que 'a groso modo es un Congreso semejante al que tuvo el ex presidente Piñera en 2010 con el que fue posible trabajar'.

En cuanto a la segunda vuelta, Fontaine advirtió una tendencia a una mayor confrontación con una radicalización de las propuestas y los ’ofertones’ de las candidaturas que generan dudas respecto del futuro del presupuesto fiscal. 'Mi preocupación con los planteamientos que hace la campaña de (Alejandro) Guillier es que creo que no toma lo suficientemente en serio la enorme sensibilidad que han mostrado las expectativas a las señales políticas (...) El clima electoral puede perjudicar las expectativas que han venido mejorando en el año y descarrilar la reactivación en marcha', concluyó.