Entrevista a Luis Larraín en Diario Financiero: “El principal activo de Piñera es el holgado triunfo que logró ayer”

La derrota que sufrió ayer Alejandro Guillier frente a Sebastián Piñera es un fracaso, pero no puede figurar como el único responsable. Ese es parte del análisis del Director Ejecutivo de Libertad y Desarrollo (LyD), Luis Larraín, quien plantea que "obviamente es un fracaso para él, pero aquí hay un problema de que el proyecto político de la izquierda hoy es un proyecto que no es nítido, que no está claro". Incluso, se atreve a señalar que el Frente Amplio es por el momento la principal fuerza opositora y que la Nueva Mayoría tendrá que analizar su futuro.

- ¿Qué le parece el resultado?

- El resultado obviamente que es excelente. Fue mucho más de lo que se esperaba. Esto de alguna manera está desmintiendo a aquellos que decían que en Chile había gran malestar, había una población sociológicamente de izquierda que no estaba de acuerdo con el modelo y todo lo demás. La gente ha votado por Piñera, todos sabemos quién es y al final lo que ocurre es que el que hace mejor política es el que gana. En este país, como en toda democracia seria y sana, hay alternancia en el poder.

Lo segundo es que dejemos de lado la celebración y pongámonos a pensar en el gobierno. Aun así, gobernar en Chile hoy es difícil y, desde ese punto de vista, creo que Piñera y su gobierno tienen que ser humildes en la victoria, tiene que invitar a más gente, tiene que tratar de romper esta suerte de empate en que estábamos, donde finalmente nadie lograba imponer su proyecto y desde ese punto de vista hay que convocar. Eso significa que muchas veces las propias ideas o proyectos hay que contrastarlos con otros para tratar de llegara ciertos consensos. Esas son las dos claves.

- ¿Cuáles son las causas que motivaron este resultado?

- Piñera fue Presidente de Chile, la gente lo conoce, sabe lo que puede hacer, y está haciendo un esfuerzo serio por renovarse, por incorporar más gente. Respecto a los adversarios, nunca lograron configurar una alternativa clara. Creo que la ciudadanía no sabía qué ofrecía. Al final, la campaña era anti Piñera nada más. Eso se notó, porque la gente quiere progresar, quiere que cambien muchas cosas, pero tampoco quiere tirar todo por la borda.

- ¿El principal problema fue una falta de programa?

- Claro, del programa y también de la falta de proyecto que tiene el socialismo hoy. Esta es una crisis que no solamente es chilena, es bastante mundial. El socialismo no tiene un proyecto que ofrecer.

- ¿Influyó el gobierno de Bachelet?

- Creo que aquí se termina la discusión respecto si la mayoría de los chilenos apoyaba o no a la presidenta Bachelet. Igual hay una minoría importante, pero fueron nueve puntos de diferencia, los que muestran un veredicto: "No quiero más" este proyecto de la Nueva Mayoría y, por lo tanto, creo que eso es lo que primó.

- ¿Cuál será la oposición más fuerte que tendrá Piñera?

- Pareciera que va a ser el Frente Amplio, porque lo que fue la Nueva Mayoría está bastante desarticulada, esa es la verdad. Primero ellos tienen que hacer un proceso de recomposición interna, así que probablemente parta con el Frente Amplio como lo más fuerte.

- ¿La Nueva Mayoría tendría los días contados entonces?

- Eso hay que verlo. Siento que hay un sector de ella que va a converger hacia el Frente Amplio y otros probablemente abandonarán un proyecto que no los interpreta.

- ¿El Frente Amplio se podría transformar en una fuerza importante en el país?

- Son minoritarios, pero son importantes. Han demostrado que hacen política, que son trabajadores, son serios. Tengo grandes discrepancias con ellos, creo que tienen un pésimo proyecto para Chile, pero hay que reconocer que, desde el punto de vista de sus intereses, hacen bien las cosas. Pero tampoco hay que sobredimensionarlos. Ellos tienen el 2o% y Piñera tiene un 54% y esa cuestión es súper importante ala hora de las discusiones políticas que hay que hacer en Chile desde el tu de marzo en adelante.

- ¿Cómo se viene el gobierno de Piñera?

- Me niego un poco a usar las categorías tradicionales de análisis de los partidos para efectos de ver cómo va a ser el gobierno de Piñera. Un gobierno de Piñera tiene que tener mejor política de la que tuvo el primero, pero también los partidos tienen que entender que la mejor política no es la que le pone condiciones a su líder, sino la que lo ayuda. No es fácil. Va a requerir un ejercicio de liderazgo importante y ese es el gran desafío ahora.

- ¿Cómo se sostendrán las diferencias entre la UDI y Evópoli?

- Los dos tienen que comprender que el futuro de la centroderecha no pasa por una definición tajante respecto a las posiciones distintas que ellos tienen en temas como los valóricos, que se puede convivir en una alianza y veo que Piñera es el indicado para hacer eso.

- ¿Qué tan difícil será gobernar?

- Será difícil, requerirá de todas las habilidades que él tiene, pero así como va a ser difícil, también la magnitud del resultado es un activo para tratar de lograrlo.

- ¿Y qué será lo más complejo que tendrá que enfrentar?

- Cómo transformar un país en el cual hay hoy bastante polarización en los actores políticos, más en los actores políticos que en la ciudadanía, cómo transformar eso en un gobierno que realmente logre algunos temas de unidad.

 

Fuente: Diario Financiero.-