Agenda laboral 2017: lo que fue y lo que no

Este año en materia laboral fue bastante movido. Durante el 2017 se tramitaron una serie de proyectos de ley relativos al área laboral, todos con distinta suerte o estado de tramitación.

Claramente, el principal ícono de este año es la tan turbulenta entrada en vigencia el 1 de abril de la reforma más emblemática del gobierno en la materia, la reforma laboral. "Esta nueva normativa ha generado una serie de inconvenientes en su puesta en marcha, principalmente por la interpretación que la Dirección del Trabajo ha dado a la nueva regulación en temas tan trascendentales como grupos negociadores, servicios mínimos y las llamadas adecuaciones necesarias durante la huelga", dice Sergio Morales, investigador del Programa Legislativo de Libertad y Desarrollo.

Este tema hoy se encuentra pendiente, siendo las Cortes de Apelaciones y la Suprema quienes han venido zanjando ciertas controversias que de alguna forma se asoman como una nueva jurisprudencia en la materia.

Sin embargo, la agenda no se agota en la reforma laboral, toda vez que durante este año se han aprobado una serie de leyes, entre las que se cuentan: la ley que introduce modificaciones en materia de distinción de obrero y empleado en materia de accidentes del trabajo y enfermedades profesionales, y la extensión del permiso laboral por matrimonio para los casos de acuerdo de unión civil.

Dentro de estas nuevas leyes, destaca la ley de inclusión de personas con discapacidad, la cual ha sido considerado un gran avance en la materia al establecer cuotas obligatorias de un 1% en empresas o reparticiones públicas de 100 o más trabajadores. "Esta nueva regulación que, pese a ser aprobada en junio pasado aún no entra en vigencia por el retraso en la dictación de sus reglamentos no constituye una solución a un problema de fondo que tiene que ver con la inserción de grupos de trabajadores que tienen un difícil acceso al mercado del trabajo, toda vez que la política en discapacidad no contempla incentivos de contratación ni capacitación o trabajo con apoyo, que son centrales para dar cuenta de un real avance", señala Morales.

Por su parte, una serie de proyectos ya ingresados están aún en tramitación legislativa y de ellos no se sabe su destino último, principalmente el proyecto de ley que dice relación con la modernización de la Dirección del Trabajo, el nuevo estatuto del trabajador agrícola y la regulación del contrato por obra o faena.

"Sin duda, este año nos deja un sentir amargo en cuanto a la agenda relativa a trabajo, toda vez que se echó mucho de menos una modificación legal que solucionara los vacíos y puntos de incertidumbre que dejó la reforma laboral, la generación de normativa que adapte la legislación laboral a las necesidades particulares tanto de empresas como de trabajadores y una reforma sustancial en materia de capacitación, que es el punto en que estamos más al debe como país", sentencia el abogado.

Es de esperar que en 2018 el nuevo gobierno haga suyas estas necesidades que lamentablemente no fue posible realizar este 2017 y que la nueva agenda contribuya a generar un mercado laboral más moderno, amable, adaptable y productivo que beneficie tanto a los empleadores como a los trabajadores, tanto en generación de nuevas plazas de trabajo como una mejora sustantiva de sus condiciones laborales.