Presidenta Bachelet promulga ley de desmunicipalización en educación aumentando la injerencia del gobierno central en la administración de los establecimientos

La Presidenta Bachelet promulgó este jueves la ley de Nueva Educación Pública o también conocida como "Desmunicipalización" que traspasará gradualmente más de 6.500 colegios públicos y jardines infantiles desde los municipios –que actualmente los administran– a 70 Servicios Locales de Educación Pública (SLEP), que se crearán de forma paulatina aquí a 2030.

La desmunicipalización comenzará en la Región Metropolitana y de Coquimbo. Los SLEP se encargarán de administrar los colegios. Sus directores serán seleccionados por el Sistema de Alta Dirección Pública y durarán seis años en el cargo, desacoplándolos de los ciclos políticos.

Los servicios locales estarán a cargo de la Dirección Nacional de Educación Pública (DEP), que les asignará los recursos para que funcionen y velará por que lo hagan en red. Esa dirección debe además proponer al Mineduc, cada 8 años, la Estrategia Nacional de Educación Pública, que incluya una política nacional de educación con una mirada de largo plazo. "Se tiene entonces que no solo se produce una centralización en el sentido geográfico, sino que además aumenta de forma importante la injerencia del gobierno central en la administración de los establecimientos", señala Cristina Tupper, investigadora del Programa Social de Libertad y Desarrollo.

Este proyecto fue fuertemente criticado durante su tramitación por entregar demasiadas atribuciones al nivel central, frente a lo que el Ejecutivo incorporó un nuevo componente en el diseño: el Comité Directivo Local. Sin embargo, las funciones más relevantes -como la evaluación de desempeño de los directores ejecutivos y la decisión de remover a estos últimos- siguen estando concentradas en el nivel central, con lo que en la práctica se trató más de un cambio de forma que de fondo.

Vea nuestro último estudio sobre este tema: "PROYECTO DE DESMUNICIPALIZACIÓN: HACIA LA CENTRALIZACIÓN"