Juan Andrés Fontaine en El Mercurio: “El programa de Sebastián Piñera ofrece una respuesta del siglo 21 para los temas que inquietan a los chilenos”

El Consejero de LyD, ex titular de Economía y hoy parte del equipo del ex Mandatario afirma que el programa de este ofrece una respuesta "del siglo 21" para los temas que inquietan a los chilenos. "Aquí no hay ofertones electorales, es un programa de gobierno serio que se hace cargo de estados de necesidad", afirma. 

Cuando miró las primeras mesas que abrían sus urnas en el Estadio Nacional, "que tienen una cierta capacidad anticipatoria", encontró un escenario inesperado. Sentado frente a la televisión en su casa, poco antes de partir al comando, el ex ministro Juan Andrés Fontaine vio a Piñera "claramente arriba en el conteo, aunque bajo el 40%, mientras Guillier y Beatriz Sánchez peleaban voto a voto" su paso a segunda vuelta.

Un resultado con una "composición distinta" a la esperada, "una sorpresa negativa" que el miembro del equipo económico del candidato de Chile Vamos no oculta pero tampoco magnifica.

"He estado en muchas reuniones de comandos con caras largas, pero ahora el resultado es muy bueno para nuestro sector y con un candidato más a la derecha que hizo una excelente campaña, como José Antonio Kast. El 44% es una altísima votación para la centroderecha en Chile y en cualquier país; también hubo un gran resultado parlamentario" dice el ex ministro de Economía, quien reivindica en esta entrevista el "profundo sentido social" del programa de Piñera.

-¿Usted era de los que pensó ganar en primera vuelta? ¿O le pareció un error caer en ese triunfalismo? ¿Cuál era su apuesta?

-El triunfalismo es siempre un error. La posibilidad de ganar en primera vuelta era bajísima, lo decían los mismos expertos de las encuestas que daban 45% para Piñera. Pero, fundada en encuestas internas, externas e incluso del otro lado, había expectativa de un resultado mejor.

"Yo no participo para nada del diagnóstico fatalista. Hay que ajustar la campaña y mejorar la manera de comunicar nuestro mensaje pero se está pasando de largo lo más macizo: las dos candidaturas oficialistas sacaron apenas 29% de los votos. Hay un fracaso electoral rotundo del gobierno de la Nueva Mayoría, un desmoronamiento desde el 47% que obtuvo Bachelet en la primera vuelta del 2013. No es nada de malo el resultado de la centroderecha y deja a Piñera con la mejor chance para la segunda vuelta".

-Pero la Presidenta, rodeada de sus ministros, envió un mensaje triunfalista el domingo. ¿Cree, como dijo un columnista, que ella está contenta con la votación del Frente Amplio?

-Quizás tenía datos de que su propia opción iba a ser aún menos exitosa. Celebrarlo como un triunfo de las reformas es una táctica electoral, pero no tiene ningún sustento. El Frente Amplio es opositor al gobierno de Bachelet desde que debió ceder ante las realidades fiscales y económicas, y moderar sus reformas.

"Hay diferencias muy fundamentales entre los dos candidatos oficialistas y la candidata del Frente Amplio. Siento que en el sector que puede haber votado por Goic hay posiciones mucho más próximas a lo que está planteando Piñera y Chile Vamos".

-¿Ve a otros siguiendo el camino del ex ministro Aninat? Es el sueño de Piñera...

-Ese camino hace mucho sentido. La estrategia central de la Nueva Mayoría no consiguió los resultados esperados y hoy hay dos opciones: el camino de progreso y modernización que propone Piñera o una posición radical de estas reformas, con la esperanza de que ahora sí resulten.

-¿Por qué no le tiene fe a la estrategia de Guillier de conquistar al Frente Amplio tomando sus propuestas?

-El programa de Guillier era continuista de Bachelet, pero cauteloso. No rectificaba el rumbo, pero aminoraba el ritmo, consciente de las limitaciones fiscales y la desconfianza reinante. Ahora que quiere conquistar al Frente Amplio parece haber cambiado de estrategia: quiere terminar con las AFP, condonar el CAE, etc. Parece tropezar de nuevo en la misma piedra que Bachelet: en una economía libre como la nuestra, lo más crucial son las expectativas. Ignorarlas, como hizo el ex ministro Arenas, es fatal. Bachelet comprendió eso y con Valdés y Eyzaguirre trató de reconquistar la confianza de los mercados. Si Guillier sigue al ritmo que va, puede incluso descarrilar la reactivación en marcha. ¿No es acaso hacerse un autogol anunciarles a las AFP -cruciales en mercado de capitales- su eventual condena a muerte? La caída de la bolsa y el alza del dólar reflejan el nerviosismo de los inversionistas. ¿Ayudan a calmarlos ese anuncio y el altísimo costo fiscal de lo del CAE? Es válido proponer y aplicar cambios al modelo, pero ignorar la "desobediente sicología de los hombres de negocios" -la frase es de Keynes, comenta- es simplemente suicida.

"El crecimiento no es un fin, es el medio"

-Aún sumando parte de los votantes de Goic, no le alcanza a Piñera para ganar. ¿Qué "corazones", como dice su candidato, hay que salir a conquistar?

-El 2009 tampoco alcanzaba. Tenemos que explicar mejor nuestras propuestas para un futuro gobierno de Piñera; el programa es muy completo y apunta al crecimiento como un medio para que los chilenos puedan mejorar su vida.

-La apuesta por el crecimiento económico, el empleo, no fue suficiente para que Piñera se impusiera, ¿faltó un énfasis social que hiciera sentir a las personas que efectivamente está comprometido con sus problemas?

-El crecimiento no es un fin, es el medio que de verdad le cambia la cara al país y la vida a la gente, porque se traduce en más y mejores empleos, que es lo que ha faltado estos cuatro años, y da posibilidades al Estado de ayudar a quienes se queden atrás. En 2009, el Presidente Piñera habló mucho del trapecista que gracias a su esfuerzo llega lo más alto posible, confiado en que existe una red que lo protege si cae. Ahora fuimos mucho más allá, con un sistema de protección con seguros que se activan frente a muchos estados de necesidad. Ya no es una red fija, un piso, sino una red móvil que apoya al que sufre necesidades porque se enferma, porque está cesante, porque sufre un crimen o vejez. No vamos a esperar que nadie vuelva a la pobreza para darle la mano.

-¿Es una transgresión, una renuncia, al ideario histórico de la derecha del siglo XX?

-No hay ni transgresión ni renuncia, esta visión del Estado es propia de la nueva realidad económica y política del país, que hoy tiene un desarrollo mayor y que, con los incentivos adecuados, puede generar los recursos.

-¿Qué diferencia hay con los Estados de Bienestar nórdicos que este gobierno admira tanto?

-Mucha, es un Estado subsidiario del siglo XXI, no un Estado de Bienestar. Planteamos ayudas en ciertos estados de necesidad bien definidos que proveerá el sector privado con financiamiento público, no un proveedor estatal. Es un mecanismo eficiente y justo, que el Estado regula y fiscaliza.

"El discursio anti empresarios pierde sentido con mercados competitivos"

-Al crecimiento se le han puesto distintos "apellidos", según el momento. Con equidad, justicia... ¿cuál correspondería a este del siglo XXI?

-Es un crecimiento que da oportunidades y protección, que requiere de un Estado activo levantando las barreras que entorpecen la competencia y el emprendimiento.

-¿Puede haber un eje social profundo en la campaña de un postulante de centroderecha, comprometido a la vez con un manejo serio de las finanzas públicas?

-Sí, en el equipo económico hemos hecho todos los cálculos y es un programa muy serio y responsable, que considera acelerar el ritmo de crecimiento y la capacidad de productiva de Chile del 2,5% actual a 4% o más, con un fuerte shock a la inversión. El gran impulso es abrir espacios a mayor competencia, con una batería de medidas que profundizan la agenda que me tocó liderar y que echó a andar una ola de emprendimiento e innovación en el primer gobierno de Piñera, aunque muchos proyectos quedaron durmiendo en el Congreso. Ahora tendrá mucha más fuerza, una versión 2.0 con un componente político muy importante; este discurso que deslegitima a los empresarios y al lucro, pierde sentido con mercados competitivos e innovadores.

-Hay quienes sostienen que, si se trata de hacer ofertones, la izquierda siempre le va a ganar a la derecha y va a ser más creíble. La ministra Narváez acusó "volteretas" y preguntó a cuál Piñera hay que creerle, a éste o al de la primera vuelta...

-Aquí no hay ofertones electorales, es un programa de gobierno serio que se hace cargo de estados de necesidad. Como ministro conocí la realidad de las pymes y de los emprendedores que muchas veces son víctimas de trabas anticompetitivas como, por ejemplo, el atraso de los pagos de los proveedores. El Presidente Piñera quiere ponerle coto a ese retraso injustificado y una barrera grave al emprendimiento, con medidas como premiar en las compras del Estado a las empresas que pagan a tiempo a sus proveedores, hacer efectivo el pago de las facturas en un plazo determinado y acordado por las partes, entre muchas otras.

"Estamos hablando de cosas muy concretas. Déjeme hablarle de nuestra propuesta en educación, donde el centro es la infancia, porque el impacto en las oportunidades futuras de los niños es más fuerte. Proponemos una mejora drástica del Sename, sala cuna universal con cargo del Estado para todos los trabajadores, hombres y mujeres; que los padres voluntariamente vuelvan a aportar a los colegios, fortalecer los liceos de excelencia y rebajar el grado kafkiano de controles a que están sometidos los colegios subvencionados y que podría extenderse a los municipales según el nuevo proyecto. Educación preescolar gratuita para todos, con una subvención igual a la básica y media, para que los padres elijan a qué jardín llevar a sus niños. Es un cambio enorme".

-¿Por qué entonces oponerse a la gratuidad universal en la educación superior?

-Aquí no hay nada religioso en contra de la gratuidad, pero estamos poniendo los recursos donde hay más carencias y más efectos positivos para la sociedad en su conjunto. Esto permitirá que más niños tengan más oportunidades.

"Proponemos mantener la gratuidad en la educación superior que hoy existe, y crear un sistema de créditos y becas para los estudiantes que no están cubiertos, con un pago diferido proporcional y un tope de acuerdo a su sueldo cuando trabajen. Eso permite que la familia del decil 7 u 8, que no accede a la gratuidad, no pague un peso y sin subir los impuestos personales, como proponen sus defensores, que es una forma indirecta de cobrar por la educación.

"Rebaja sustancial" en precios de remedios

-El diputado Giorgio Jackson ya anunció que su próxima movilización es la salud, ¿cómo piensan salirle al paso a otro "NO +..."?

-Además de hacernos cargo de los 2 millones de personas que están en las listas de espera que el Presidente Piñera enfrentó con mucho éxito en su gobierno, proponemos algo muy innovador: un seguro para enfermedades de alto costo. Para los afiliados a Isapres, estimularemos con fiscalización, multas, el uso del seguro catastrófico, que casi no se usa. Y para los 10 millones de afiliados de Fonasa, un mecanismo similar de copago con tope para atenderse en el sistema público o privado. También vamos a volver sobre la venta directa de remedios, sumando internet para aumentar la competencia y conseguir una rebaja sustancial de precio.

 

Fuente: El Mercurio.-