Cotizantes solo tendrán ahorros en sus cuentas individuales a partir del tercer año de aprobada la ley

Los proyectos de ley que buscan cambiar el sistema de pensiones y que fueron ingresados al Congreso por el Gobierno la semana pasada siguen generando una fuerte discusión por sus efectos y consecuencias. Un informe de Libertad y Desarrollo (LyD) da cuenta de algunos de los efectos de la distribución del 5% de cotización adicional, que se financiará con cargo al empleador y entrará en régimen luego de seis años, cuando tres puntos irán a las cuentas personales y dos al nuevo Fondo de Ahorro Colectivo.

Según detalla el informe, durante la transición los primeros puntos de cotización se destinarán completamente al Fondo de Ahorro Colectivo, que principalmente entregará beneficios a los actuales jubilados, ya sea a través de una mayor pensión -denominada solidaridad intergeneracional y mediante el bono compensatorio de las mujeres-. Solo cuando la cotización supere el 2% -tres años después de publicada la ley- lo que exceda al 2% se destinaría a cuentas de ahorro personal. Previo a eso, si llegara a haber algún saldo entre los ingresos por cotización y el pago de los beneficios a los actuales jubilados antes mencionados, este se repartiría en igual proporción entre aporte solidario intrageneracional y aporte a las cuentas personales, agrega el informe, elaborado por Alejandra Candia, directora del Programa Social de LyD.

"El gobierno descartó incorporar todo el futuro aumento en la cotización en las cuentas individuales de los trabajadores. Con esto, además de desaprovechar la oportunidad de maximizar el incremento en sus pensiones y minimizar el efecto negativo sobre el empleo, se instalaría un componente de reparto altamente regresivo, que podría traer serios perjuicios para los futuros montos de pensiones", dice.

El primer beneficio que se financiará con el Fondo de Ahorro Colectivo es el Aporte Solidario Intergeneracional, que se entregará a todos los pensionados -antiguos y nuevos-, de 65 años o más que reciban pensiones de vejez, vejez anticipada e invalidez definitiva no cubierta por el seguro de invalidez y sobrevivencia pagadas por el actual sistema de capitalización individual. El aporte será mensual y consistirá en el 20% de la pensión autofinanciada con fondos de la cuenta de capitalización individual, con tope de $120 mil reajustable anualmente por IPC.

Cuando comiencen a pensionarse los afiliados que hayan ahorrado en las cuentas personales creadas por este proyecto, que serán financiadas con el 3%, el beneficio se reduce a la diferencia entre el aporte de ese 20% y la pensión obtenida de sus ahorros en las nuevas cuentas personales.

El informe agrega un ejemplo: si una persona tiene una pensión mensual de $300 mil financiada con su cuenta de capitalización individual y ahorró en su cuenta de ahorro personal un monto que le permite financiar una pensión de $50 mil, solo recibirá mensualmente $10 mil de aporte solidario intergeneracional.

 

Vea el ESTUDIO completo aquí

 

Fuente: El Mercurio.-