IMACEC DE MARZO: “MEJOR” DE LO ESPERADO

El Banco Central de Chile dio a conocer el tercer IMACEC de 2017 que registró una expansión de 0,2% en 12 meses, cifra superior a la leve contracción que la mayor parte de los analistas y las encuestas anticipaban, pese a la importante contracción de la minería.

En concreto, los Indicadores Sectoriales -a partir de los que se generan las mencionadas predicciones- incluían un nuevo retroceso de la producción minera (-21,4% medida en 12 meses), obviamente influido por la paralización de Minera Escondida, lo que sumado a un lento desempeño de la producción de electricidad, gas y agua potable (-1,2%) y un mejor desempeño de las manufacturas (1,9%), implicaron que el Índice de Producción Industrial del INE que los agrupa, se contrajera un 8,3%.

Francisco Klapp"Estos regulares indicadores industriales fueron contrarrestados por un repunte en las cifras para el sector comercio", explica Francisco Klapp, investigador del Programa Económico de Libertad y Desarrollo. De acuerdo a la CNC, en marzo las ventas minoristas en Santiago crecieron un 4,4 respecto a igual mes un año atrás, mientras que de acuerdo al INE, a nivel nacional, éstas lo hicieron en un 4,9% y 2,4%, en minoristas y mayoristas, respectivamente.

“Si bien se esperaba que el 2017 fuera de menos a más en materia de crecimiento, el primer trimestre ha resultado mucho más lento de lo anticipado, y tras el resultado de marzo, estimamos que la expansión en el primer cuarto del año fue de apenas un 0,1%", dice Klapp. Esto luego de que 2016 cerrará con un lento cuarto trimestre, de tan solo 0,5% de expansión interanual,  alcanzándose así un escuálido 1,6% de crecimiento. Nótese además, que pese al relativamente mejor desempeño de los sectores no mineros en marzo (2,2% interanual) apenas si se alcanza una expansión de 1,3% en el resto de la economía en el primer trimestre. Lo anterior es un recordatorio de que la desaceleración de la actividad, y la incapacidad de repuntar, es un fenómeno que va mucho más allá de la actividad minera y fenómenos particulares como la paralización de Escondida.

Otro punto que vale la pena destacar es que el comercio ha jugado un rol importante en la actividad, especialmente en los llamados bienes durables, particularmente automóviles livianos, con 6 meses consecutivos creciendo sobre el 10%, y electrónica y electrodomésticos, con un comportamiento similar. "Lamentablemente, la sostenibilidad de este repunte parece bastante dudosa, al considerar que los salarios, las horas trabajadas y el número de ocupados se han mostrado bastante estancados", dice el economista. Así, este fenómeno, pareciera más bien responder a particularidades como la eventual –pero postergada-  restricción para los vehículos anteriores a 2012, a lo que se sumó un rebote luego de los malos resultados para el sector a comienzos de 2016 y un importante influjo de extranjeros en lo que a electrónica se refiere. Todos estos elementos de carácter transitorio. "De hecho, al observar las ventas de bienes no durables o de supermercados, no se observa una aceleración clara y el estancamiento continúa", comenta Francisco Klapp.

Volviendo a la cifra dada hoy a conocer, la expansión en 12 meses es 1,5 puntos porcentuales superior que el nefasto registro del mes anterior, pero 2,4 puntos menor a lo experimentado el mismo período un año atrás. La serie desestacionalizada cae un 0,2% respecto al mes anterior, y cae 0,4%  respecto a igual mes de 2016, que contaba con un día menos.

Un elemento a considerar en el análisis es la velocidad del IMACEC (comparación de promedios trimestrales consecutivos desestacionalizados y anualizados) que suele aportar antecedentes acerca del estancamiento, potencial desaceleración adicional o eventual repunte de nuestra economía. Esta medida con un 0,9% (3,0% excluyendo la minería) en marzo, puede interpretarse como un elemento más que sugiere que el estancamiento continuará en niveles de crecimiento en torno o algo superiores a 2%, lo que al menos es mejor que el último trimestre de 2016.