Jorge Ramírez en El Muro: «El centro político es un espacio electoral en estado de ebullición»

Cientista Político de la Pontificia Universidad Católica de Chile y con un minor en Sociología en esa misma casa de estudios, Jorge Ramírez se integró como investigador en julio de 2012 al Programa Sociedad y Política de LyD, teniendo bajo su cargo temas relacionados con análisis electorales, instituciones y procesos políticos y política comparada. En septiembre de 2014 asumió como Coordinador del Programa Sociedad y Política del centro de estudios.

Desde LyD, Ramírez conversa con EL MURO y analiza el momento político. Uno especial en donde los conglomerados empiezan a definir sus piezas presidenciales.

Respecto de lo que ha sucedido en su sector, se muestra confiado por lo que generó la proclamación de Sebastián Piñera: “Se abre un escenario esperanzador para una coalición que tuvo que rearticularse luego de enfrentar momentos electorales muy complejos como fueron las elecciones municipales de 2012 y las presidenciales y parlamentarias de 2013, pero que hoy gracias al aprendizaje y las lecciones de un enriquecedor paso por el Gobierno, se muestra como un conglomerado más diverso, maduro y con una propuesta que logra sintonizar de mejor manera con las prioridades y necesidades de los chilenos”.

-Muchos han comentado que resultó llamativo que durante la proclamación algunos recordaran la figura de Augusto Pinochet. ¿De verdad el electorado más pinochetista tiene a Sebastián Piñera como candidato o es un elector que tenderá a abstenerse de votar?

-La estrategia de vincular a Sebastián Piñera con el Pinochetismo tiene muy poco asidero en la realidad y obedece más bien a un recurso político que devela cierta ansiedad y desesperación en las filas de sus adversarios. La ciudadanía conoce la decisión del ex presidente de haber apoyado la opción NO en el plebiscito de 1988 y también conoce su enfoque de condena irrestricta a las violaciones de derechos humanos cometidas durante el régimen militar. Si a lo anterior, sumamos la crítica de los sectores más vinculados al pinochetismo en relación al concepto de “cómplices pasivos” acuñado por el ex presidente, y otros episodios, se torna difícil sostener que la opción el pinochetismo sea la de Piñera. Probablemente otros candidatos como José Antonio Kast estén buscando representar de mejor manera a ese sector.

-¿Qué evaluación hace respecto del complejo proceso de refichaje que han tenido buena parte de los partidos políticos tradicionales?

-El refichaje ha sido un proceso bastante traumático para los partidos porque se ha tratado de vincular el éxito o fracaso del proceso de afiliación de militantes, con los niveles de legitimidad social que las agrupaciones partidarias poseen. Y es una cuestión bastante cuestionable, por cuanto en una democracia en forma, los partidos políticos se validan ante la ciudadanía frente a las urnas y no frente a un notario u oficial del Servicio Electoral.

-Tras la irrupción ya formal de Piñera, ¿hay que dar por sepultadas el resto de las precandidaturas de derecha o alguna tiene opción de amagar al ex presidente?

-Es bueno que existan otras candidaturas en la centroderecha. Refleja la diversidad y el pluralismo del sector. Los incentivos de los otros candidatos quizás sean distintos, por ejemplo, lo de Felipe Kast parece una apuesta bastante interesante de cara al futuro, con una oferta programática más renovada y técnicamente muy sólida. Lo de Ossandón se ha visto bastante debilitado quizás por su estrategia de desalinearse del clima de unidad y el intercambio de ideas, pasando a la crítica personal hacia Sebastián Piñera.

Frente Amplio versus PC

-¿Qué le parece la irrupción de opciones presidenciales vinculadas al Frente Amplio? Me refiero a personajes como Alfredo Mayol o Beatriz Sánchez...

-Son candidaturas que están llenando un espacio de crítica y descontento hacia el sistema que, aunque no lo parezca, es minoritario. Pueden ser relativamente eficientes en capitalizar políticamente algo de ese siempre sobredimensionado “sentimiento de malestar”, pero donde tienen su principal falencia es en proponer soluciones efectivas y técnicamente viables para dar cuenta de los problemas con los que ellos dicen empatizar. Su irrupción por otro lado, dice relación con la aspiración a diputar desde la izquierda el espacio hegemónico de la socialdemocracia tan propia de la concertación de los años 90, para llevar el eje gravitacional de la izquierda, hacia posiciones más radicales y maximalistas. Ya pasó en España con Podemos y es probable que así suceda también en Chile.

-¿Cree que Beatriz Sánchez puede llegar a proyectarse como una alternativa presidencial que opaque las opciones del senador Guillier? 

-Puede que Beatriz Sánchez seduzca en alguna medida al elector de Guillier, porque son candidatos con un perfil bastante similar. Ambos son de izquierda, provienen de un mundo más bien lejano a la política formal y tradicional y ajeno a los partidos políticos. Por otro lado, ambos fueron comunicadores. Pero a diferencia de Guillier, Beatriz Sánchez es menos conocida en el territorio nacional (sólo la conoce un 36% de la población según la última encuesta CADEM), frente a lo cual le resultará bastante difícil superar en un periodo tan estrecho de tiempo el posicionamiento del senador por Antofagasta.

-Más que para la propia Nueva Mayoría, lo que algunos analistas señalan es que las candidaturas del Frente Amplio dañarán severamente al PC. ¿Está de acuerdo?

-Efectivamente las candidaturas del Frente Amplio pueden deteriorar el rendimiento electoral de agrupaciones como el Partido Comunista, sobretodo en el ámbito parlamentario. No parece trivial la decisión del Frente Amplio de disputar aquellos distritos donde precisamente hay una alta votación del Partido Comunista.

-¿Y qué análisis hace de la irrupción de Carolina Goic? ¿Hay un espacio importante que viene a copar la senadora?

-El centro político es un espacio electoral en estado de ebullición. La DC ha perdido más de un millón de votos desde los años 90´s a la fecha. Es un conglomerado subordinado a la izquierda, que enfrenta una severa crisis de identidad y Carolina Goic representa más bien una señal de amor propio y rebeldía hacia la interna de la Nueva Mayoría, que una opción políticamente y electoralmente viable para el país.

Fuente: El Muro.-