Situación de la deuda hospitalaria a julio de 2016

Preocupante es la situación de la deuda hospitalaria del sector público en lo que va de 2016. La última información disponible, a julio de este año, muestra una deuda total de los Servicios de Salud de $223.512 millones, $92.036 millones por sobre el monto registrado al finalizar el 2015.

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Respecto a su evolución, se aprecia una importante caída en abril de este año, como resultado de un aporte extraordinario del Ministerio de Hacienda de $131 mil millones. Sin embargo, la velocidad de incremento de la deuda entre enero y marzo (previo al aporte) y entre abril y julio (luego de recibir la mencionada inyección de recursos) supera el 20% mensual, muy por encima de las tasas registradas durante 2015 (12% entre enero y septiembre de 2015).

El aporte extraordinario entregado en abril por el Ministerio de Hacienda equivale a cerca de la mitad de todo lo aportado durante 2015 por dicha entidad ($282.356 millones). De hecho, tal como se muestra a continuación, si consideramos la deuda acumulada subyacente (sin considerar los aportes de Hacienda) ésta habría alcanzado en 2015 $413.832 millones, y a julio de 2016 ya se habrían acumulado al menos $354.512 millones, 13% más que a julio del año pasado.

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Cabe destacar que la Subsecretaría de Redes anunció a principios de este año que para 2016 existirá una “regla de equilibrio financiero del SNSS”, consistente en “lograr que los gastos operacionales no sobrepasen el 3% de los ingresos operacionales en el año presupuestario”. Lamentablemente, de acuerdo a la información entregada por el MINSAL, el promedio nacional de déficit operacional alcanzaría 11% a julio, prácticamente cuadruplicándose la meta autoimpuesta, incluso al considerar el aporte extraordinario del Ministerio de Hacienda antes mencionado.

En suma, el nivel de endeudamiento de los Servicios de Salud alcanza niveles críticos y podría superar los $400 mil millones a fines de este año, aun considerando nuevos aportes desde Hacienda. Lamentablemente no se vislumbran incentivos o sanciones a los Servicios de Salud que permitan revertir dicha situación para mejorar la gestión durante lo que queda del año, por lo que todo hace prever que los compromisos autoimpuestos por el Ministerio de Salud para contener la deuda no podrán cumplirse.