Entrevista a Cristián Larroulet: «La presidenta tiene una imagen y la va a cuidar»

C-Larroulet-300x197Coincide en que el riesgo de politizar el debate por el Presupuesto 2017 es hoy más fuerte que en otras ocasiones, pero no cree que finalmente el ministro de Hacienda, Rodrigo Valdés, ceda a las presiones de un sector de la Nueva Mayoría por aumentar el gasto público en un año de elecciones.

Para el ministro de la Segpres en la administración Piñera, Cristián Larroulet -al menos-, la Democracia Cristiana (DC) y el Partido Socialista (PS) apoyarán al jefe económico del gabinete ante el peso de las ventajas de la responsabilidad fiscal. Ello, pese al cuadro de finanzas públicas débiles, una competencia electoral anticipadamente dura, la demanda ciudadana por mejoras previsionales y la necesidad de recuperar el balance fiscal que se perdió hace ya casi ocho años.

“La institucionalidad chilena en materia fiscal tiene, en mi opinión, tres grandes factores de economía política que me hacen estar optimista sobre lo difícil que será este debate presupuestario. Primero, la regla de balance estructural y la fuerza con que el ministro está defendiendo su compromiso de convergencia. Segundo, la vuelta al carácter de supraministro en la conducción económica del ministro de Hacienda con el arribo de Valdés al gabinete, y tercero, la imagen internacional que tiene la Presidenta Bachelet de compromiso con el manejo responsable de la economía. Ese es un activo que ella no va a descuidar”, dice el hoy director de Investigación de la Facultad de Economía y Negocios de la UDD.

¿Una reducción del déficit estructural de cuatro puntos porcentuales es incompatible con un alza del gasto fiscal superior a 3%?

Así es. Efectivamente, con los números macro que hay, más la nueva proyección de crecimiento potencial (3%) y de precio de referencia para el cobre (US$ 2,54 la libra), una expansión responsable del gasto público no puede ir más allá del 3% en 2017. Y a mí me gustaría agregar otra característica más bien de política económica, más que desde la lógica de la institucionalidad: creo que como nunca hay que priorizar el gasto de inversión por sobre el gasto corriente, porque en el fondo hay que pensar que tenemos una inversión muy débil y, en consecuencia, a la meta global de no gastar más de entre 2,5% y 3%, que creo que se está planteando, hay que agregarle que el gasto corriente debe ser más austero aún.

¿Es posible recortar más? En enero el ministro redujo US$ 540 millones en gasto y le fue difícil.

Estoy seguro de que hay mucho espacio, porque, además, no estamos hablando necesariamente de recortar. De lo que estamos hablando es de no mantener esta fuerte tendencia de gasto que ha tenido el Fisco en este gobierno.

¿Puede ser más eficiente?

Lo que pasa es que esto está asociado a otro fenómeno, que está ya bastante internalizado, que es que la tasa de crecimiento de la economía chilena está en torno a 1,5% y este gobierno va a terminar con una tasa de crecimiento promedio de entre 1,5% y 2%. Eso, claramente es una tasa de crecimiento insuficiente y hay que enmendar.

¿Cómo calza todo esto con la presión por cumplir el programa, por la elección, por las pensiones...?

Esto es un tema de prioridades. Aquí, claramente al gobierno se le quedó atrás el crecimiento económico, y lo que yo leo es que la Presidenta Bachelet, cuando nombra a 2016 como el año de la productividad, está consciente de eso. Si uno hace un análisis de su esfuerzo comunicacional y de despliegue en el tema, ella ha hecho un esfuerzo notorio por estar en seminarios, encuentros empresariales y en enviar señales claras de un esfuerzo grande en materia de intentar recuperar crecimiento, mejorar productividad. Y si es así, entonces, obviamente que sería completamente contradictorio si se empieza a hablar de no cumplir la meta estructural, de gasto corriente en vez de gasto en inversión, de promesas incumplidas…

¿No cree entonces que el ministro hará alguna propuesta en pensiones para responder a la presión política de la Nueva Mayoría?

Yo creo que el ministro tiene al interior de la coalición una masa crítica de personas que lo van a respaldar en su esfuerzo por dar cumplimiento a su compromiso con la meta de convergencia. Y aquí estoy pensando en el mundo del PS y también en el mundo de la DC. ¿Por qué? Porque para el mundo socialista debilitar la señal fiscal es muy complejo, es grave. Ellos tienen muy presente la conducción fiscal de Allende, pero también tienen muy presente que fue Ricardo Lagos quien impulsó el balance estructural y, entonces, romper eso por parte de una Presidenta socialista es complejo. El mejor ejemplo de esto es que el propio presidente de la Cámara Baja (PS), Osvaldo Andrade, también ha estado haciendo propuestas de cambiar prioridades, en el sentido de dejar la gratuidad que ya se logró, mantenerla y esperar a mejores condiciones para volver; Camilo Escalona (ex senador y ex presidente del PS) ha hecho un planteamiento muy fuerte en materia de responsabilidad fiscal. El PS lo respalda y la DC también.

¿Valdés se impondrá a la política?

Es perfectamente viable, pero aquí la decisión fundamental es de la Presidenta. No hay que olvidarse que las materias fiscales son de iniciativa exclusiva de la Presidente de la República y, afortunadamente, tenemos una institucionalidad en la cual si el Presidente dice que el gasto público no va a subir más de 3%, eso se va a cumplir, porque si el Congreso dice que no, la institucionalidad le permite imponer su decisión como Jefa de Estado.

Entrevista a Cristian Larroulet, Consejero de Libertad y Desarrollo, en La Tercera.-