LYD IDENTIFICA ALGUNAS CLAVES PARA LA EFICIENCIA HOSPITALARIA

  • Una revisión de más de 40 artículos nacionales e internacionales, permitió al centro de estudios reconocer cuatro determinantes de la eficiencia hospitalaria.
  • Los recursos humanos, el manejo de recursos y ahorro de costos, una eficiencia administrativa y correctos procesos operacionales son los temas más importantes a la hora de pensar en centros hospitalarios más productivos.

Luego de analizar más de 40 artículos de la literatura nacional e internacional sobre los principales determinantes de la eficiencia hospitalaria tanto en Chile como en el mundo, las investigadoras de Libertad y Desarrollo, Alejandra Candia y María Luisa Petitpas, identificaron las principales lecciones para mejorar la productividad y el uso de recursos en salud en nuestro país, lo cual se torna muy relevante en el escenario de costos crecientes en esta materia y recursos públicos escasos.

Y es que en Chile, a pesar de los esfuerzos realizados durante las últimas décadas en términos de inversión, incremento en el gasto público y reformas en el sistema público de salud, persisten importantes problemas referidos a la ineficiencia en la gestión administrativa y en el uso y rendimiento de recursos en este sector.

salud hospitalAsí, se encontraron cuatro determinantes de la (in)eficiencia hospitalaria: (1) recursos humanos, donde lo importante es la efectividad y no la cantidad de personal en los hospitales; (2) manejo eficiente de recursos y ahorro de costos, ya que diferentes herramientas permitirían una mejor administración de los insumos (capital, trabajo y equipamiento) empujando mejoras de eficiencia a partir de reducción en los costos; (3) eficiencia administrativa, gerentes y ejecutivos talentosos serían capaces de incrementar la eficiencia operacional y reforzar el liderazgo y la cultura organizacional; y (4) procesos operacionales, que comprenden la interacción virtuosa de los elementos anteriores.

En cuanto a los recursos humanos se destaca que no se trata de cantidad sino de calidad, ya que un exceso en la asignación de recursos humanos en los hospitales podría generar ineficiencias a nivel de gastos operacionales.

De la misma forma, recalca la importancia de manejar al personal y ajustar los roles y el skill-mix (combinación de diferentes categorías de trabajadores) para satisfacer las necesidades de los pacientes y reducir costos.

Adicionalmente se encuentra que el uso de incentivos financieros es una herramienta que permitiría mejorar la eficiencia, en la medida que permiten generar incentivos para mejorar el desempeño y alinear beneficios y metas del personal de los hospitales con la práctica.

Sobre el manejo eficiente de recursos y ahorro de costos, se recomienda identificar potenciales fuentes de ahorro por concepto de un manejo más eficiente de los recursos, ya que la evidencia muestra que los altos costos enfrentados por los hospitales, son una de las principales fuentes de ineficiencia que éstos enfrentan.

También se propone el uso de los esquemas de pago a los hospitales como una herramienta para promover la  eficiencia y mejorar el desempeño y la calidad de los servicios entregados.

Estadías más cortas y el uso de drogas genéricas también podrían aportarían en la línea de reducir costos, tal como lo muestra la OCDE en Health at a Glance (2015), siempre resguardando la calidad de la solución que reciba el paciente.

Igualmente, poner énfasis en mejorar la atención primaria en salud (APS) es una oportunidad de reducir costos, ya que en la medida que la APS se relaciona con actividades de menor complejidad y alta cobertura permitiría la reducción de admisiones costosas a los hospitales.

Con respecto a la eficiencia administrativa, se encuentra que los hospitales debiesen competir por el mejor talento gerencial y atraer a ejecutivos capaces para incrementar la eficiencia operacional.  En esta línea se promueven el énfasis en el mérito como criterio de selección y el diseño de contratos que incentiven la participación de profesionales altamente calificados.

Adicionalmente, se le da una gran importancia al liderazgo y la cultura organizacional, proponiéndose reforzar la cultura entregando al personal oportunidades significativas para mejorar el cuidado de los pacientes.

Finalmente, habiendo identificado la importancia para el incentivo a la eficiencia hospitalaria de los recursos humanos, la administración y la reducción de costos, se considera que un aspecto esencial adicional reconocido en la literatura revisada tiene que ver con los procesos operacionales que comprenden la interacción de los elementos anteriores.

Los procesos operacionales de los hospitales incluyen la búsqueda de un potencial círculo virtuoso entre el control de los gastos, la administración del skill-mix del personal, la reducción de los días de estada y la determinación de medidas orientadas a reducir errores y aumentar la calidad, el  monitoreo de la administración y el desempeño, y la adopción oportuna de tratamientos y tecnologías costo-efectivas.

Una práctica comúnmente recomendada en la búsqueda de eficiencia, consiste en estandarizar procesos y suministros. Los hospitales que estandarizan y simplifican procesos pueden eliminar redundancias y mejorar el flujo de pacientes.

La duración de la estadía de los pacientes es una medida fácil de obtener y ampliamente usada en la literatura para evaluar eficiencia hospitalaria. Está determinada por múltiples factores que provienen del lado de la oferta y la demanda, los que van desde la cultura organizacional y la disponibilidad de camas, hasta las costumbres locales.

El monitoreo del desempeño y la administración sugiere ser una herramienta útil para mejorar la eficiencia hospitalaria. En este sentido es necesario establecer un conjunto de medidas universales que permitan evaluar y reportar de manera pública y que permitan establecer comparaciones dentro y entre organizaciones.

Existe evidencia de que la publicación de información acerca de la calidad puede ayudar a elevar los estándares, por lo menos para las actividades en que esto se hace.

Se tiene entonces que el uso de metas bien definidas, benchmarking, reportes púbicos y recompensas por desempeño a los proveedores de salud serían útiles que permitirían mejorar los procesos operacionales y con ello promover la eficiencia hospitalaria.

En este escenario, la tecnología es una herramienta que mejora la calidad y la eficiencia en la medida que permite compartir información de manera más rápida y precisa, reduce duplicaciones de procedimientos y facilita los registros en general.

Serie informe 158: "Principales determinantes de la eficiencia hospitalaria: Una revisión bibliográfica"