LyD propone un aporte directo basado en el sueldo mínimo para remplazar el sistema de becas estudiantiles

A días de que se cumpla el plazo para ingresar el proyecto de Educación Superior, desde LyD planteamos la hipótesis de que es necesario un cambio en las políticas de financiamiento estudiantil actuales. Sugerimos avanzar hacia un sistema que ponga en el centro al alumno, y busque hacerse cargo de las verdaderas restricciones que impiden un acceso más equitativo.

educacion superior..La propuesta centrada en los seis primeros deciles, conserva el Crédito con Aval del Estado para los aranceles, éste, gracias a los cambios que se le hicieron durante el Gobierno del Presidente Piñera, tiene una tasa de interés del 2% y se paga de forma contingente al ingreso, en el sentido que las cuotas para devolverlo no pueden superar el 10% del ingreso del deudor. Pero propone sustituir el sistema de becas actual. Se debiera crear un Sistema de Becas para el Estudiante, que entregue recursos de libre disposición que le permitan resolver sus necesidades inmediatas que son previas o más urgentes. Así sustituir el Crédito del Fondo Solidario (FSCU) y la beca de mantención que entrega la JUNAEB (que para este año consiste en un monto de $ 18.500 al mes), por un nuevo Sistema de Becas para el Estudiante, que -a diferencia de las actuales becas de arancel, que en la práctica el beneficiario no ve- sean pagadas mensualmente en forma directa a los alumnos de los 6 primeros deciles que se matriculen en una institución de educación superior acreditada. El beneficio de esta beca se extendería durante los años de duración formal de la carrera, y tendría un valor equivalente a algún porcentaje del salario mínimo vigente.

El costo de la propuesta depende del monto escogido para las becas, pero a continuación realizamos una estimación de cuál sería el gasto adicional (neto)[i] necesario, suponiendo diferentes valores para las becas y considerando, además, tres escenarios distintos:

  1. uno base, en que sólo se beneficie a los alumnos de los 6 primeros deciles que asistan a instituciones con acreditación vigente,
  1. uno optimista, en que se beneficie a los alumnos de los 6 primeros deciles que asistan a todas las instituciones vigentes, suponiendo que éstas obtuvieran su acreditación, y
  1. un escenario meta, construido sobre el escenario optimista con todas las instituciones acreditadas, suponiendo que además aumentase la cobertura bruta de educación superior en los 6 primeros deciles de la población hasta igualar al actual promedio nacional (51%). 

Si suponemos que a los alumnos de los deciles 1 y 2 se les entregase una beca equivalente al 100% del sueldo mínimo de los adultos para el año 2016, valor que fuese decreciendo en diez puntos porcentuales conforme aumentase el decil de ingreso del alumno, el gasto en las actuales instituciones acreditadas sería de US$901 millones anuales, beneficiando a más de 560 mil alumnos.

Si se beneficiaria a todos los alumnos de los seis primeros deciles y todas las instituciones lograran acreditarse el mayor gasto alcanzaría los US$1.121 millones anuales.

Si suponemos que a los alumnos de los deciles 1 y 2 se les entregase una beca equivalente al 70% del sueldo mínimo de los adultos para el año 2016,  suponiendo que se beneficia a todos los estudiantes de los 6 primeros deciles de instituciones con acreditación vigente, bastaría con los recursos que ya se gastan en becas de arancel y FSCU, y de hecho “sobrarían” US$ 65 millones.

Si se beneficiara a los alumnos de los 6 primeros deciles, suponiendo que todas las instituciones que existen hoy día logren la acreditación, el mayor gasto necesario en relación a la situación actual sería de US$ 48 millones anuales.

Desde nuestro punto de vista, el sistema Educación Superior aque proponemos tiene la ventaja de que, al entregar al alumno un crédito para financiar el arancel, y una beca adicional de libre disposición, tiene mayor potencial de resolver las restricciones que lo aquejan en relación a sus costos alternativos de corto plazo (gastos personales, familiares, o el costo alternativo de trabajar). El sistema actual, en cambio, sólo busca hacerse cargo del arancel, en un contexto en que hay antecedentes para pensar que éste no es la principal restricción de acceso a la educación superior. Peor aún, el actual sistema trata de forma discriminatoria a alumnos con igual necesidad.

 

Más información en: Financiamiento estudiantil para la educación superior: Diagnóstico y propuestas

[i] El costo adicional (neto) corresponde al gasto adicional que sería necesario sumar a los recursos que ya se destinan hoy a becas de arancel y de mantención, y al crédito del fondo solidario.