ENCUESTA CEP MAPUCHE: Un 58% no respalda el uso de la violencia como mecanismo de reclamación de tierras

El recrudecimiento del conflicto en la zona de La Araucanía y sus alrededores ha llegado a niveles insostenibles: continúan los ataques a recintos religiosos, predios e incluso ahora a comunidades – como el recién vivido por la comunidad Ignacio Cayupán en Lautaro-. La agudización de la violencia por parte de grupos radicalizados, como hemos señalado en múltiples ocasiones, ha generado en la región una erosión del Estado de Derecho en conjunto con una notable distorsión en la representación pública de los mapuche.

Los resultados de la reciente encuesta YASMIN ZAROR“Los mapuches rurales y urbanos hoy” realizada por el Centro de Estudios Públicos (CEP), en nada se condicen con el constante diagnóstico realizado por las autoridades locales en la materia. Resulta incomprensible el diagnóstico que emana desde La Moneda, el cual niega la existencia de un conflicto y califica como hechos de violencia rural las ya constantes quemas de casas, iglesias y predios; aún cuando un 69% de los mapuche percibe con un alto grado de violencia la convivencia en la región, y un 68% de éstos afirma  es menos pacifica que hace diez años atrás.

La encuesta también evidencia que los últimos ataques incendiarios realizados por grupos extremistas – y por cierto minoritarios- que legitiman el uso de la violencia como recurso político –tales como la CAM y Weichan Auka Mapu- y que se han adjudicado la voz del pueblo mapuche, no representan los anhelos y deseos de una amplia mayoría. Así, un 58% de ellos no respalda el uso de la violencia como mecanismo de reclamación de tierras, rechazo que se eleva al 64% para quienes viven en zonas rurales.

Otro aspecto que resulta interesante de señalar, y que viene a refutar el constante relato de la exclusión de los mapuche de la sociedad, es que un 82% de éstos que viven en zonas rurales y un 73% en zonas urbanas manifiesta sentirse plenamente integrado a Chile. Sin embargo, dichas cifras no impide que se puedan realizar mayores esfuerzos en la materia, considerando que existe un alto porcentaje de mapuches que declara  que le gustaría integrarse aún más. Dicha medición también, demuestra una pérdida ciertos aspectos de la cultura mapuche como el lenguaje y tradiciones ceremoniales.